ORIO-AIA-ORIO, por Artxodi, tentando el hamaiketako
Un recorrido por el jardín del Edén que, verduras y frutos secos al margen, ofrece bellas vistas de la localidad protegida por Pagoeta.

Hay días y lugares en Euskal Herria en los que ir al monte es como ir a la frutería. Nueces, higos, avellanas, moras, castañas y manzanas, se exponen a nuestro paso y a nuestros ojos. Tentadora en caminos de servidumbre…, la fruta se puede tocar y elegir, (coger o no coger), siendo el viento, y otras fuerzas, que combinadas en la segunda de Newton, deciden si la manzana cae, fuera o dentro de la valla, fuera o dentro del camino. En este jardín del Edén, dejo en manos del lector, si quiere hacer de Adán, de Eva, o de si la fruta prohibida, “cae”, o cae del árbol. Al baserritarra y a Amalurra, debería agradecer.
Cuenta la leyenda que, en tiempos de los Reyes Católicos, decidieron qué es Aia y qué es Orio. Al margen de una “lógica” actual, impusieron que la muga debía ser, no un margen u otro de la ría, sino la pleamar de la izquierda. Luego, con las diversas situaciones, la norma tuvo excepciones, alguna de las cuales, pronto fueron corregidas, como la que ocurrió en la antigua llanura intermareal de Motondo. Rápidos fueron los oriotarras del barrio de Ortzaika –quizás de aquí le viene a Korta– que, aprovechando que la ría venía, más o menos, crecidita, la atravesaron, reclamaron y gritaron: «Motondo, gurea da!». Y Motondo volvió a ser Orio.
Dos son los espacios que, pese a que las mareas altas se introducen en ellos, son administrativamente Aia: por un lado, está la marisma de Santio y, por otro y según la morfología del lugar, la ría de Artxodi y el polígono de Ubegun. Y aquí cuidado…, que de dinero estamos hablando. Y entre medio, la estación de Euskotren. (Las vías están sobre Aia, pero desciendes por sus escaleras a Orio). De frente, nos encontramos un panel que nos muestra el marco de nuestro recorrido que empezamos.
Por la izquierda llegamos al polígono de Ubegun y a su entrada giramos a derecha para alcanzar así la ría de Artxodi. En este punto veremos un edificio de remo, cercano al casco de Orio, situado en Aia, y propiedad de Zarautzeko Udala. La ruta elegida, pasea junto a la ría apenas ascendiente. Atravesado el polígono, por un curioso paso de peatones, giramos a derecha, pasando bajo el viaducto de Euskotren. Así volvemos a la carretera original y por ley, por su margen izda, llegamos a la desviación de Errota que nos llevará al caserío Kamio, lo que supone haber seguido al frente, seguir sobre el asfalto, que por tramos pierde entidad y que, antes de llegar a Kamio, nos indicará Agorregi.
Dejando Kamio a la derecha, y alguna higuera a la izquierda, giramos a la izda, para alcanzar un camino de tierra ancho. Ante cualquier desviación, nuestra norma debe ser, seguir de frente por el fondo del valle. Así pasamos junto a manzanales y otras plantaciones. Así veremos y alcanzaremos un sendero, ampliado y con reforzado oficial por la izda, mientras asoman castaños y alguna valla.
El sendero oficial inicia un sube y baja escalonado que desemboca en un pequeño puente, tras el cual una carretera accede por la izda a la ferrería de Agorregi. Un parking, a derecha, invita a que los domingueros no sigan en coche.
Para llegar a la ferrería de Agorregi tomaremos por la izda en la desviación, bajo nogales y dejando a derecha una “verde” valla. Una serie de pequeñas cascadas, escalonadas naturales que se apoyan en los distintos estratos, creando instantáneas fotogénicas, son el aviso de que Agorregi está cerca. Hay posibilidad de visitar la ferrería en temporada.
Tras ella, las marcas GR dictaran la traza, a derecha y a izda., iniciamos el ascenso, con un pequeño embalse a derecha bajo un bello bosquete. Cuando éste finaliza, el camino atraviesa un prado jalonado de algunos nogales, acercándonos a un caserío. Junto a él, subimos por su acceso viario, que parte desde Aia –ahora por encima–.
Esta GR –marcas rojas y blancas– nos dirige hacia el mismo casco de Aia, con panel de recorridos. Tras el oportuno kafesnea de su plaza por antonomasia, por aquello de los servicios prestados, buscamos las marcas blanquiamarillas, por las que nos dirigiremos hacia el E. Curioso es el pueblo de Aia. Teniendo hermosas vistas hacia Pagoeta, Orio y Zarautz, reserva a todos sus habitantes las mejores perspectivas, en la loma del cementerio.
Decenas de metros por debajo de él, en posición más soleada, las marcas transcurren por un bello camino descendente, un poco en balcón, con vistas a Ernio a derecha y al verde oscuro Andatza al frente. Y hablando de cielos y tierras, sepa el lector, que fue propuesta “seria”, decapitar esa montaña, para albergar el aeropuerto de Gipuzkoa.
El camino hasta ahora ha mostrado frutas, galampernas y algún hongo. Ahora toca el turno de las verduras, no en vano sobre el mismo camino, hay pepinos, calabazas… Así llegamos a la carretera que de Aia se dirige a Orio. Junto a ella, veremos la desviación hacia Lokate y otros baserris que debemos tomar –seguir las marcas blanquiamarillas–. Enseguida salimos del trazado viario y, por camino y con bellas vistas a Aia y a su protector Pagoeta detrás, continuamos el descenso que pasa por diversas errekas, con algunas vacas incontroladas y sobre un sendero, insuficientemente mantenido.
El trazado, sinuoso pero bello, va buscando poco a poco y sin prisa, este otro afluente del Artxodi. Junto a la erreka y aguas abajo llegaremos a las inmediaciones de un camping que dejamos a derecha, al cual accede una estrecha carretera. Continuando por ella, alcanzamos el barrio de Ubegun.
Aquí habría dos opciones. La primera: seguir las marcas, para lo cual procede superar un desnivel de un centenar de metros y con vistas a la ría del Oria, llegar a la Estación de Aia-Orio, junto a la ría de Santio. La segunda: continuar por la carretera alcanzando el trazado de subida, el polígono y llegar a la estación de Aia-Orio. Una caña por los servicios prestados.
Nota: Atrás quedaron los años en los que el mismo Diputado General de Gipuzkoa, impulsaba un parque natural (aquí en Pagoeta). Hoy lo hemos rozado en subida por su periferia.

«Elektronika zuzenean eskaintzeko aukera izango dugu orain»

«Gizarte aldaketa handi bat» eskatu du euskararen komunitateak

ASKE TOMA EL TESTIGO DEL HATORTXU EN ATARRABIA

Un ertzaina fue jefe de Seguridad de Osakidetza con documentación falsa
