Cote toma el relevo como «fabricante» de goles
Con sus dos asistencias de gol en el Gran Canaria, el lateral asturiano alcanzalas cinco y se convierte en el mejor del equipo en este apartado.

Todavía no se ha ganado la etiqueta de titular indiscutible pero Cote está aprovechando los minutos. Sobre todo en tareas ofensivas, para las que se ha convertido en uno de los jugadores determinantes del Eibar.
Es el azulgrana que más asistencias de gol ha firmado esta temporada, un total de cinco. Cifra que también le convierte en el segundo mejor defensa de la Liga en estas lides, sólo por detrás de Jordi Alba, que el sábado alcanzaba la media docena. Aunque hay un aspecto en el que Cote supera al lateral catalán. Mientras Alba, fijo en las alineaciones de Ernesto Valverde, ha firmado esas seis asistencias en 1.426 minutos de juego (una cada 237), el jugador armero, que ha alternado su presencia en el once con David Juncà, ha disputado 1.064 minutos, lo que arroja un promedio ligeramente mejor, una asistencia por cada 212 minutos de juego.
Una aportación que se agradece en cualquier caso pero más aún con Pedro León todavía fuera de combate. Aunque el mayor asistente de la temporada pasada fue Sergi Enrich –siete asistencias y once goles–, los números del murciano no le fueron a la zaga, con cinco asistencias y una decena de goles. Con el delantero menorquín todavía por debajo de su rendimiento del pasado curso, aunque haya mejorado ostensiblemente desde agosto, y Pedro León sin haber podido debutar aún, Cote se ha convertido en el principal «fabricante» de goles del equipo.
Altibajos
El segundo en la lista es Alejo –tres, aunque con bastantes minutos disputados por su lesión– y el tercero Juncà, precisamente el compañero con el que compite Cote por el puesto. Y que pareció llegar a quedárselo mediada la primera vuelta pero cayó lesionado justo cuando mejor le iban las cosas. Y es que a Cote le está costando incluir su nombre en ese once que los aficionados azulgranas empiezan ya a recitar de carrerilla.
Fichado este verano tras la marcha de Antonio Luna y con Juncà, muy irregular en las dos temporadas anteriores y en su último año de contrato, Cote fue el elegido de inicio por Mendilibar. Titular las cuatro primeras jornadas, también se estrenó de inmediato como asistente: envió al área el balón que Charles convirtió en el gol de la victoria en Málaga en la primera jornada de Liga.
Después llegó la sequía. Suya y del equipo. El lateral, mejor en ataque que en defensa, fue uno de los responsables pero también de los damnificados. Juncà le birló el puesto frente al Betis, con asistencia incluida en la goleada que tan trascendental resultó, y llegó para quedarse. Pero dos semanas después, frente al Espanyol, se lesionó y Cote regreso al equipo. Protagonista directo de su mejor racha, de la que también está siendo responsable y ahora beneficiario, y con el catalán todavía renqueante, ya no ha salido del once. Y lo está sabiendo aprovechar.

«Hay que articular un impulso nacional para afrontar los retos»

«El algoritmo se ha erigido en una arma de guerra»

A Xabi Alonso y al Real Madrid se les rompió el amor de tanto usarlo

«El imperio norteamericano quiere llevarse el petróleo sin pagar»
