Mikel INSAUSTI
Crítico cinematográfico

Globos negros

Las imágenes que se han podido ver en todo el mundo de la gala de entrega de los Globos de Oro han resultado bastante deprimentes, debido a una mala elección en el color mediante el cual se debía representar la protesta de Hollywood contra los casos de abusos. El negro refleja el oscurantismo de épocas pasadas de ocultación y silencio impuesto a las mujeres de la industria del cine, todo lo contrario de la luz que se quiere arrojar en la actualidad sobre esos casos de abusos.

El luto es una vestimenta que se vuelve aún más recargada para las personas afroamericanas, teniendo en cuenta que el protagonismo de la ceremonia se lo llevó Oprah Winfrey, y que su discurso fue lo más seguido de la noche. Y a sus palabras contra el sexismo le sucedieron las inmediatas especulaciones sobre una posible candidatura presidencial, por aquello que de la prensa estadounidense quiere un duelo entre multimillonarios y famosos, con Donald Trump por los republicanos y la popular presentadora hecha a sí misma por los demócratas.

Una confrontación electoral que además de significar la muerte definitiva de las ideologías supondría la banalización del espectáculo político, que de momento ya se comió al puramente cinematográfico. A nadie pareció interesarle el triunfo de “Tres anuncios en las afueras”, obra que dice mucho más sobre la coyuntura yanqui.