M.I.
THI MAI, RUMBO A VIETNAM

Hermanamiento ficcional entre Iruñea y Hanoi

C on “Thi Mai” la realizadora Patricia Ferreira se pasa del thriller social que venía practicando a la comedia, y le ha debido de coger gusto al cambio porque ya prepara dentro de dicho género “Salsa de arándanos” y “L de Lolita”. Atrás quedaron sus adaptaciones de novelas negras e historias problemáticas de cosecha propia en “Sé quien eres” (2000), “El alquimista impaciente” (2002), “Para que no me olvides” (2005) y “Los niños salvajes” (2012). Esta vez se ha asociado con la guionista de sitcoms televisivas Marta Sánchez Guillén, creadora de “Siete vidas” y “Aída”.

Aún así no ha perdido del todo su predilección por el drama y “Thi Mai” combina el humor con el tono sentimental en lo que se viene denominando una “dramedia”. Para ello se apoya en sus tres personajes femeninos como protagonistas maduras de esta historia de adopciones: una madre que acaba de perder a su hija (Carmen Machi), una ejecutiva prejubilada en la cincuentena (Aitana Sánchez-Gijón) y un ama de casa (Adriana Ozores). Las tres amigas de Iruñea viajan a Hanoi para conocer y traerse a la niña vietnamita que le han concedido a la difunta, y a la que su teórica abuela no quiere renunciar, para lo que deberá engañar a la agencia de adopción.