Los checos eligen presidente, con el euroescéptico Milos Zeman como favorito
Los checos votaron ayer en unas elecciones presidenciales que continúan hoy y que enfrentan al presidente saliente, el euroescéptico y prorruso Milos Zeman, ligeramente por encima en las encuestas de intención de voto, con rivales proeuropeos. Pero no está claro que logre la mayoría absoluta que evitaría una segunda vuelta electoral, prevista para los días 27 y 28 de enero.
Zeman culmina cinco años de mandato con unos altos niveles de popularidad pese a varias polémicas que ha protagonizado y a su lenguaje, tildado en ocasiones de vulgar. Estas elecciones son un desafío para el veterano izquierdista de 73 años, que aspira a un segundo quinquenio en la Presidencia.
Los sondeos le dan la victoria en la primera vuelta con más del 40% de los votos, frente a sus más directos rivales, el independiente Jiri Drahos, expresidente de la Academia de Ciencias, que obtendría alrededor del 27%, y el escritor y empresario Michal Horacek, que recibiría el 12%.
Según los sondeos, Drahos, de 68 años, podría ganar en la segunda vuelta con el 48,5% de los votos, frente al 44% de Zeman, que goza del apoyo de las zonas rurales y de los obreros.
En un país donde gran parte de la población se opone a la inmigración, su discurso sobre la crisis migratoria seduce a muchos cuando la califica de «invasión organizada» y afirma que los musulmanes son «imposibles de integrar».