2018/01/14

Necesidades acuciantes para los afectados por un ictus en Araba

«Desamparadas» se confiesan las personas afectadas por un accidente cerebrovascular en Araba ante las «necesidades acuciantes» que advierten en la Unidad de Ictus del Hospital de Santiago, en Gasteiz. Desde el movimiento asociativo se advierte del «incumplimiento de la coordinación sociosanitaria», recogida en la Ley de Servicios Sociales, que ocasiona que cientos de ciudadanos se hallen «en terreno de nadie» al abordar la rehabilitación.

Agustín GOIKOETXEA|GASTEIZ
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No es una reivindicación nueva de aquellas personas que han sufrido un ictus y que, a partir de que reciben el alta hospitalaria, descubren que la red sanitaria pública no cubre la obligada rehabilitación de los pacientes. Las iniciativas han sido múltiples, y a pesar de que la ley ampara sus reclamaciones, destacan que Osakidetza –igual que otras instituciones– no atiende la atención prolongada de los enfermos crónicos que hayan sufrido daño cerebral u otras patologías graves.

Es una de las reivindicaciones que van a volver a plantear en febrero representantes de colectivos vecinales y pensionistas en la Comisión de Empleo, Políticas Sociales y Juventud de la Cámara de Gasteiz. Ya lo hicieron hace un año y ahora insisten en las carencias de la coordinación sanitaria, con importantes «vacíos» en la prestación de atención adecuada a personas con alzheimer, ictus, paraplejias, así como afecciones pulmonares y cánceres.

Inciden en que en la Ley de Servicios Sociales de 2016 se reconoce como universal ese derecho, pero lo cierto es que la administración pública no asume esas prestaciones y los afectados se ven obligados a acudir a la red privada o a tratar que una asociación del tercer sector pueda darles esa cobertura asistencial. El Parlamento acordó el 18 de octubre instar al Gabinete Urkullu a que refuerce los programas de prevención de las enfermedades cardiovasculares, implantando planes de recuperación de los pacientes con dolencias y, por último, programas personalizados de rehabilitación después de sufrir un accidente cerebrovascular.

En mayo, la totalidad de los sindicatos representados en el Hospital de Santiago y quince asociaciones vecinales de Gasteiz solicitaron a Osakidetza la implantación de la rehabilitación integral de personas afectadas por ictus en el propio Hospital Universaria Araba (HUA).

Consideran fundamental aclarar los conceptos de crónicos, paliativos y terminales, profundizando en el ciclo de prevención, curación y rehabilitación, y precisando qué es alta hospitalaria y alta clínica.

Quienes exigen responsabilidades al Ejecutivo de Lakua manifiestan que el incumplimiento de la coordinación sociosanitaria es una cuestión grave, donde el tránsito desde el sistema sanitario hacia el social «produce unos espacios temporales de meses y años, donde el enfermo o la enferma se encuentran en terreno de nadie y el desamparo es absoluto».

«Esta relacionado con ello la hospitalización y el alta hospitalario –añaden–, pero no la alta clínica, que enmascara los deficientes procesos de rehabilitación, que se aplican en base a los recursos existentes, recursos que no se modifican en los presupuestos de las distintas administraciones». Denuncian que todas las peticiones de ayuda se quedan «en el cuello de botella que son los servicios sociales de la Diputación de Araba y del Ayuntamiento de Gasteiz».

900 casos al año

Se trata de un asunto de calado, pues anualmente se registran en torno a 900 casos de ictus que necesitarían de un tratamiento integral. Por ello, demandan la apertura de la Unidad de Ictus en el Hospital de Santiago, advirtiendo de que en el futuro también será necesaria otra en Txagorritxu.

Entre las reclamaciones concretas sitúan dotar a Santiago de una guardia física de un neorólogo, que ahora solo está localizable, cuando en los centros hospitalarios de Bilbo, Donostia y Usansolo sí los hay. Asimismo, se insiste en pedir una plaza de logopeda, que se presta a través de empresas externas, y la apertura de esa servicio integral para los afectados por accidentes cerebrovasculares en esa hospital de la capital alavesa.

Nueva comparecencia en el Parlamento para exigir que se cumpla la Ley de Servicios Sociales

Un año después de que representantes de colectivos vecinales y pensionistas de Gasteiz comparecieran en comisión en el Parlamento, lo volverán a hacer el 12 de febrero para explicar a las diferentes fuerzas políticas que la Ley de Servicios Sociales y el Decreto de Cartera no se cumple. Y lo que consideran más grave es que los tres niveles institucionales implicados no dotan presupuestariamente para que las personas dependientes sean atendidas. El problema, según subrayan, estriba en la falta de coordinación sociosanitaria, poniendo como ejemplo lo que sucede con los pacientes de ictus de Araba.

Los promotores de la iniciativa parlamentaria acusan al Gobierno de Lakua de «desidia», reprochándole que no cumpla con las funciones de coordinación y control de las diputaciones y los ayuntamientos, tal y como especifica la ley que entró en vigor hace más de un año. A.G.

ARGUMENTOS


Los afectados acusan a Osakidetza y a las diputaciones de «lavarse las manos» cuando se denuncia que no hay coordinación sociosanitaria entre administraciones. «Hablan de situaciones sobrevenidas, cuando no hay voluntad política para dar pasos», dicen.

PRESUPUESTOS


Colectivos exigen que las instituciones incorporen en sus presupuestos las obligaciones que se derivan del cumplimiento de la Ley de Servicios Sociales y del Decreto de Cartera consiguiente, que entraron en vigor el 26 de diciembre de 2016.