Mikel INSAUSTI
GORRIÓN ROJO

Las armas de seducción de una espía rusa

Hay estrenos que llegan cargados de publicidad extra a cuenta de la polémica de turno más o menos justificada. La actriz Jennifer Lawrence ha tenido que responder en todas sus entrevistas promocionales a los ataques por parte de grupos feministas, tanto debido a las escenas de desnudo supuestamente gratuitas en la película, como por su exhibición en las presentaciones de un vestuario sexy acorde con el personaje que interpreta en la ficción. Y es que hace de espía rusa que utiliza sus armas de seducción para obtener información reservada, actividad que en “Red Sparrow” es retratada como fruto de un entrenamiento militar planteado a la manera del ejercidio de la prostitución. No en vano la joven protagonista es captada a la fuerza, al verse obligada a cambiar de oficio por culpa de una lesión que frustra su carrera como bailarina. Al no poder mantener a su madre enferma con el ballet clásico, tendrá que aceptar lo inaceptable con tal costear su atención médica.

“Red Sparrow” es un thriller de espionaje intenso, violento y sensual fundamentado en la actuación estelar de Jennifer Lawrence. la actriz tiene una gran conexión con el cineasta Francis Lawrence, que la ha dirigido con éxito en tres entregas de la franquicia “Los juegos del hambre”, sabiendo sacar lo mejor de ella y potenciarlo al máximo. Sin su presencia la película bajaría muchos enteros, quedando reservada para los amantes de un género que se resiste a desaparecer, pese a sus desfasados convencionalismos como el que intérpretes anglosajones hagan caracterizaciones eslavas.

“Red Sparrow” forma parte de la trilogía literaria escrita por Jason Matthews, la cual pretende alargar los ecos de la Guerra Fría, trasladando a las recientes y actuales relaciones entre Rusia y los Estados Unidos viejas rencillas del pasado que nunca terminan de agotarse.