2018/03/11

VICENT SANCHÍS
DIRECTOR DE TV3

Nacido en Valencia en 1961, Vicent Sanchís lleva al mando de la Televisión pública catalana un año. Llegó en el preludio del 1-O, y ahora afronta un difícil momento ante los ataques a través del 155. Denuncia presiones y alerta de la creciente intransigencia en el Estado español.

«No pensamos como ellos y tenemos más audiencia, eso les inquieta»
Iraia OIARZABAL|BARCELONA
0311_eg_sanchis1

Vicent Sanchís nos recibe a media tarde en su despacho en las instalaciones de TV3 en Sant Joan Despí, cuando los rayos del sol aún se filtran por la ventana. Nos sentamos a una mesa junto a varios ejemplares de periódicos que seguramente haya ojeado por la mañana con el foco puesto en lo que dicen sobre Catalunya.

Con el artículo 155 impuesto en Catalunya y la reforma del IVA aplicada a TV3 ¿cuál es ahora mismo la situación del ente?

Queda claro que no se aplicó el 155 en TV3 porque Mariano Rajoy tuvo presiones de sus aliados parlamentarios para poder hacerlo como estaba previsto inicialmente, que incluía la intervención de los medios de comunicación públicos. En cambio, a partir de aquí, hemos venido viendo una serie de episodios bastante complicados; algunos previsibles. Cuando se convocaron elecciones, como no hay una ley electoral en Catalunya, se tuvo que aplicar como siempre la ley electoral española, y la Junta Electoral, en mi opinión y en opinión de bastante gente sensata, cuartó muchísimo la capacidad de informar como se tiene que informar, con un cierto pluralismo y una cierta equidad durante todo el periodo electoral. Luego ha aparecido una última broma macabra que se llama aplicación del IVA y que nos ha dejado a la intemperie y un poco más frágil de lo que ya solemos estar. Pero continuamos.

¿Cómo afecta esto último al desarrollo del proyecto?

El 10 de noviembre se aprobó una ley sobre el IVA que nos afecta solo a los medios de comunicación públicos. ¡Qué casualidad! Hay gente que dice que esto no tiene nada que ver con TV3 y hay quien considera que se aprobó la ley como se aprobó, con los apartados que hacen referencia al IVA en los medios de comunicación públicos, pensando en TV3. A partir de ese momento tenemos una reducción presupuestaria importante. Concretamente en el caso de Televisión de Catalunya son 33 millones menos.

El último episodio es el de una serie de empresas en contacto con la Administración, incluyendo la Televisión de Catalunya, que están en una lista extraña del Ministerio de Economía y Hacienda. El Ministerio que teóricamente es ahora quien regula la autonomía de Catalunya debería saber que existe un portal de transparencia donde lo puede consultar todo. Han preferido mandar una carta con nombres muy concretos. No hay que ser muy sagaz para plantearse que existe una maniobra para amedrentar y asustar. Hasta ahora no se han salido con la suya porque los medios que cada día piden que se tomen más medidas contra TV3, incluyendo si hace falta su cierre, continúan bramando. Lo digo desde la gravedad de la situación, no con ánimo de épica ni de heroísmo.

Todo esto afectará a los contenidos y la programación

La reducción de presupuesto supone restricciones enormes. Ya hemos tenido que anular programas e internalizar otros. A partir de junio sencillamente es que no tendremos prime-time. Hasta que llegue un momento que no tengamos ni recursos humanos ni técnicos.

¿Cuáles son, por tanto, los retos más próximos de TV3?

Los mismos que cuando entré, por desgracia. Hace un año se trataba de resistir una situación política que podía ser realmente dura. Se trataba de cambiar algunas cosas que no funcionaban como tiene que funcionar una televisión en el siglo XXI y recuperar un liderazgo. Ahora estamos igual, hay que intentar cambiar algunas cosas sin dejar de ser siempre un servicio público y ahora que somos líderes, aguantar el liderazgo.

Hablaba antes de un intento de amedrentarles. ¿Cómo se vive esta situación entre los trabajadores y la dirección?

Me parece que dentro de la administración pública de la Generalitat la empresa que recibió la noticia del 155 con más decisión de no aceptar una intromisión de ese calibre fue la CCMA (Corporación Catalana de Medios Audiovisuales). Comités de empresa, profesionales, la dirección etc. dijeron que nadie aceptaría que se impusiera un cambio contra la decisión del Parlament o del Consejo de Administración de la corporación. Es curioso, porque siempre ha habido bastantes discrepancias y a pesar de todo en aquel momento hubo una clara conciencia de que no podía ser que un gobierno interviniese en la televisión pública.

¿Ha llegado a temer por su puesto?

Lo que no me gustaría sería que me cesara un gobierno que interviene un medio de comunicación. He temido por otras cosas en algún otro momento.

¿Por ejemplo?

Por ejemplo pues que no terminara en una comisaría. Puede pasar cualquier cosa. Eso te marca un poco más. Si me diera miedo el trabajo que tengo que hacer lo dejaría. Todos somos humanos.

Habla de las presiones sufridas en los últimos meses. Por contra, el Estado español les acusa a ustedes de manipulación e incluso adoctrinamiento.

Sí. Seguramente la idea que pervive en el fondo es: A: evidentemente no pensamos como ellos y B: tenemos más audiencia. Son dos factores que deben inquietarlos mucho. Eso es difícil de asimilar para gente que es intransigente. Hombre, si aquí se adoctrinan niños, se someten voluntades y se engaña a la gente es como pensar que los niños son tontos, que la gente es inepta y los votantes son idiotas y solo se les puede corregir desde un medio de comunicación. Los medios y la escuela no sirven para eso.

Cuando miras lo que vota la gente de más de 50 años, que hemos sido educados en un sistema franquista, resulta que el porcentaje de votos ha crecido en los partidos que no les gustan a estos señores, los independentistas. ¿Y eso por qué es? Porque la escuela y la televisión tampoco son tan importantes como ellos se creen. La gente que considera que los medios son determinantes para modelar la conciencia de la gente, durante 40 años lo ha intentado y no les funcionó. Con un 15% de audiencia que permite que TV3 sea líder en Catalunya, ¿cómo se puede convencer a un 48% de la gente? Si en Catalunya existe un giro del autonomismo hacia el independentismo quizá no sea solo por cuatro políticos locos, una televisión y una escuela. ¿Toda la escuela de Catalunya está abducida?

¿Como ha intentado el Estado influir en su labor?

Han intervenido en todo lo que han podido. Cuando te llega un papel y te dice que tienes que dar información sobre todos los contratos firmados con una serie de gente que evidentemente ellos consideran marcada nacionalmente, ¿qué piensan las otras productoras y los otros medios? Se está generando un clima de miedo entre las consecuencias que pueda tener el hecho de tener una opción nacional diferente. Tu puedes ser independentista, claro. Pero si estás a favor del procés, llega una carta del Ministerio de Hacienda preguntando a la Generalitat, a TV3 o a quien haga falta si te han dado alguna subvención o programa...

Se habla de que se van empresas, de acuerdo. Pero, ¿y si te están diciendo por detrás que te vayas? ¿Existe algún empresario catalán que tenga la valentía de decir que le presionaron en ese sentido? Pues seguramente no. La sensación es que toda la fuerza recae de un lado y los otros están estigmatizados, criminalizados y represaliados.

¿Qué consideraciones cree que cabría hacer en torno a la libertad de prensa y de expresión en el Estado español?

Ciertos sectores y medios de comunicación han tomado mucha fuerza. Se ha visto últimamente que la intransigencia está ganando espacio. Quien piense de una manera diferente a como piensan los poderes corre peligro. Es igual que sea una exposición, un artista, un pintor, un rapero o un escritor. ¿Qué ha pasado con la izquierda española para que la extrema derecha española haya conseguido que su discurso sea hegemónico? No lo sé, pero no creo que sea bueno para la democracia en España. Si alguien se cree que eso empieza y se acaba con los catalanes no creo que sea el caso. Hay un árbitro que no está haciendo de árbitro y hay un poder que no está actuando de manera independiente del resto de poderes. Y esto en España está deteriorando muchísimo la democracia. Cuando gana la intransigencia pierde la democracia. Hay gente que te mira a la cara y te dice: ‘usted tiene que estar en la cárcel’. Atención los demócratas españoles, los liberales y la izquierda porque quizá para solucionar un problema que es la unidad de España están dando alas a una intransigencia que al final les pasará factura a ellos.

Con la formación del Govern pendiendo de un hilo y Catalunya intervenida, ¿qué panorama augura?

Si lo que me pregunta es si hay alguna esperanza para que vuelva un cierto sentido común que no pase por la rendición incondicional, pues ahora mismo no la hay. La gente que piensa diferente no puede ceder. Me da igual que sean mujeres, raperos, homosexuales, independentistas o ateos. Estaría bien que la gente que sale a la calle a defender unas ideas que son de progreso entendiese que hay otros que están defendiendo las mismas ideas que no se encuentran apoyados. Estaría bien que en España todas las personas que piensan que el mundo puede ser mejor entiendan que están consiguiendo que en Catalunya sea peor.

MIEDO


«Se está generando un clima de miedo entre las consecuencias que pueda tener el hecho de tener una opción nacional diferente»

MAYORÍAS


«Si aquí se adoctrinan niños, se someten voluntades y se engaña a la gente, con un 15% de audiencia que permite que TV3 sea líder en Catalunya ¿cómo se puede convencer a un 48% de la gente?»

INTRANSIGENCIA


«Atención con los demócratas, los liberales y la izquierda porque para solucionar un problema, que es la unidad de España, están dando alas a una intransigencia que al final les pasará factura»