Beñat ZALDUA
DONOSTIA
TRAS LA DETENCIÓN DE PUIGDEMONT

El Parlament catalán reivindica sus competencias, sin ejercerlas todavía

La clase política soberanista se debate entre aprovechar la ola de la detención de Puigdemont para acelerar y forzar su investidura, o para sumar y ampliar un frente común contra los efectos más graves de la represión, un camino al que se suma Catalunya en Comú. Ayer ambas vías tuvieron su protagonismo ayer en el pleno del Parlament.

Los efectos de la detención del president Carles Puigdemont llegaron ayer al Parlament, si bien amortiguados por una resolución sin efectos prácticos en la que la mayoría independentista reivindicó, de nuevo, su potestad para investir a Puigdemont, a Jordi Sànchez, a Jordi Turull o a cualquier diputado que cuente con una mayoría suficiente. La investidura, sin embargo, queda entre las tareas pendientes para el regreso de las vacaciones.

La sacudida que llegó el domingo desde Alemania ha abierto dos posibles vías para el independentismo catalán, de cuya compatibilidad depende el futuro a corto plazo. Ambas tuvieron reflejo ayer en el Parlament. La primera vía pasa por aprovechar la ola para pisar el acelerador y, por ejemplo, investir president a Puigdemont. La segunda apela a la solidaridad que despierta la represión para formar un frente amplio que incorpore a agentes no necesariamente independentistas que sí apuesten por la libertad de los presos políticos y la recuperación de las instituciones.

A grandes rasgos, y a primera vista, en esta primera vía se sitúan Junts per Catalunya y la CUP; y en la segunda, ERC y Catalunya en Comú. Pero la realidad resulta más compleja, los posicionamientos son más transversales y en ningún sitio está escrito que ambas vías deban ser incompatibles.

Un ejemplo. Ayer, el diputado de ERC en Madrid Gabriel Rufián, que en más de una ocasión ha pedido a Puigdemont dar un paso a un lado, sorprendió defendiendo que la Mesa del Parlament «se lo juegue todo» para investir al president ahora encarcelado en Alemania. «El que no sabía a qué se enfrentaba, mejor que no se hubiera puesto», añadió. Son palabras que solo pueden tener un receptor: su compañero de partido además de presidente del Parlament, Roger Torrent.

Es él quien se juega el cargo y, visto lo visto, quizá la libertad en caso de una investidura a distancia a la cual Esquerra se ha negado hasta ahora. No se le ha olvidado, pero por si acaso, el delegado del Gobierno español en Catalunya, Enric Millo, recordó ayer a Torrent, en calidad de virrey, que «ya sabe a dónde lleva» el camino de Forcadell. Esquerra es ahora mismo ciertamente impredecible, aunque conviene no olvidar, antes de lanzarse a una crítica por otra parte legítima, que es un partido que tiene a su presidente en la cárcel de Estremera y a su secretaria general en paradero desconocido. Se publicó que Marta Rovira se refugió en Suiza, pero no existe confirmación oficial de ningún tipo.

La investidura de Puigdemont sigue estando encima de la mesa, y será el principal asunto de debate –público y privado– al menos hasta que Llarena rechace –previsiblemente– los recursos de los imputados y declare firme el auto de procesamiento. En ese momento, Puigdemont –igual que Turull y Sànchez– será suspendido de su cargo de diputado.

La oferta de los Comuns

En la otra vía, el líder de Catalunya en Comú, Xavier Doménech, puso ayer encima de la mesa, por primera vez, una propuesta: un Govern transversal con personalidades de referencia y un mandato limitado en el tiempo con cuatro objetivos: recuperación de las instituciones, libertad para los presos políticos, plan de choque contra la desigualdad y «nuevas vías de solución a partir de amplios acuerdos transversales por un nuevo estatus político de Catalunya más allá de un marco autonómico agotado».

Una propuesta con regusto a Assemblea de Catalunya de los 70 –cuyo lema era «Llibertat, Amnistía i Estatut d’Autonomia»– que no tendrá gran recorrido, pero que tiene la virtud de situar el debate, por primera vez en tiempo, en el terreno propositivo. Con todo, más allá de la investidura no resuelta y del poco recorrido de esta propuesta de los Comuns, el pleno vivió ayer un primer boceto de un frente común que va tomando forma en consensos básicos: Ciudadanos y PP se quedaron solos en su intento de hacer dimitir a Torrent.

Detenidos los dos mossos que viajaban con Puigdemont

La Policía Nacional española detuvo ayer a los dos agentes de los Mossos d’Esquadra que el pasado domingo viajaban junto al president Carles Puigdemont rumbo a Bélgica. Las detenciones se produjeron en relación a la investigación abierta por la Fiscalía de la Audiencia Nacional española por un supuesto delito de encubrimiento que podrían haber cometido los dos mossos que, recordemos, ayudaban a llegar a Puigdemont a Bélgica, donde tenía previsto ponerse a disposición de las autoridades judiciales, igual que han hecho Toni Comín, Lluís Puig y Meritxell Serret.

Según informó la ANC, los detenidos son Xavier Goicoechea y Carlos de Pedro López, a los que mostró todo su apoyo. Ambos policías estaban junto al president haciendo uso de sus vacaciones, algo que varios mossos están haciendo desde noviembre de forma autónoma y voluntaria para brindar seguridad a los miembros del Govern exiliados, según informó Vilaweb.B.Z.