M.I.
THE WALL

Cine bélico con tres únicos personajes, siendo uno invisible

Aunque Doug Liman es en la actualidad el director fijo de las grandes producciones lideradas por el actor Tom Cruise, al que ha dirigido en “Al filo del mañana” (2014), “Barry Seal: El traficante” (2017) y en las pendientes “Luna Park” (2018) y “Live Die Repeat and Repeat” (2019), se ha atrevido a sacar adelante por su cuenta un proyecto más arriesgado como “The Wall” (2017). Y no ha salido mal parado, pues lleva ya recaudados a nivel mundial casi cinco millones de dólares, habiendo costado solo tres. Y se supone que al ser una película respaldada y financiada por Amazon hará más dinero en otras plataformas.

En efecto, el planteamiento escénico de “The Wall” se sale de lo que suele ser habitual en el género bélico, pero a costa de no ser del todo original por culpa de un argumento de Dwain Worrell, guionista de la serie televisiva “The Walking Dead”, que se asemeja en exceso al de la película “Mine” (2016), rodada en inglés por los italianos Fabio Guaglione y Fabio Resinaro. Los Fabios se les adelantaron en la idea del francotirador solitario aislado en medio de una operación en el desierto iraquí, si bien ahora se bifurca para describir una geometría dramática triangular. De un lado hay dos francotiradores estadounidenses y del otro uno nativo al que nunca vemos, y cuya voz en inglés con acento árabe pertenece al actor Laith Nakli. Cuando el encarnado por el luchador John Cena queda herido de muerte, le sobrevive el que interpreta Aaron Taylor-Johnson, asumiendo un duelo letal contra un enemigo que en todo momento permanece oculto. La situación se desarrolla en un oleoducto donde el personal técnico, laboral y de seguridad ha sido tiroteado en la distancia de forma infalible.