2018/05/16

Marsella-Atlético, toda una temporada en juego en Lyon

Franceses y madrileños se enfrentan en el estadio «inglés» del OL con clarofavoritismo para el Atlético de Griezmann, que juega a 70 kms de su casa.

GARA
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Después de 204 encuentros y 553 goles anotados en la Europa League 2017-18, el Parc Olympique Lyonnais, un estadio «inglés» de 59.186 espectadores construido para la Eurocopa de 2016, es el escenario en el que Olympique de Marsella, que jugará como local, y Atlético de Madrid, de rojiblanco, pelearán por un trofeo de 15 kilos –el más pesado de los que entrega la UEFA– en la segunda competición continental... y también por los 6,5 millones de euros que se embolsará el equipo campeón –el perdedor ganará 3,5 millones–.

Se prevé que ya antes del encuentro salten chispas entre los ultras de ambos conjuntos. Pero en el lugar más importante, sobre el terreno de juego (20.45, beIn Sports), Marsella y Atlético esperan dar alegrías a sus aficionados. Los franceses, con el director deportivo Andoni Zubizarreta al frente, llegan al momento cumbre de su temporada con la ilusión por las nubes. Es su quinta final 25 años después de haber ganado la Champions League en 1993 ante el Milan, el único título europeo que luce en sus vitrinas y que su hinchada restriega ante sus rivales desde entonces dado que es el único club francés que cuenta con la ‘orejona’.

Una final que el conjunto marsellés debería afrontar sin presión al no imaginarse que alcanzaría semejantes cotas de la competición a principios de la temporada. Sin embargo, se juega mucho en este partido puesto que no tiene asegurada la clasificación para la Champions.

El técnico Rudi García cuenta con toda la plantilla a su disposición. Los únicos en entrenarse anteayer por separado por precaución fueron Rolando, Kostas Mitroglou y Dimitri Payet. Este último parece totalmente recuperado, pero por si acaso el club le mantiene entre algodones.

Y con razón, porque encara la final como el mejor asistente, con siete pases de gol a sus compañeros en once partidos. Además, ha marcado tres tantos, con lo que ha contribuido en diez de las veinte dianas de su equipo en la edición del torneo.

Rolando, el autor del gol que clasificó al Marsella a la final, es de los tres el que más mermado llega físicamente. En su lugar, el técnico francés podría colocar a Luiz Gustavo tal y como ha venido haciendo en los últimos partidos de la Europa League. El brasileño, habitualmente titular como centrocampista defensivo, retrasaría su posición al centro de la zaga junto a Adil Rami.

El Atlético, ¿claro favorito?

El Atlético enfoca a una final dos años después del llanto de Milán en Champions, y lo hace como indudable favorito, con toda la presión que conlleva esa condición. El triunfo supondría terminar la temporada con un título que no gana desde hace cuatro años, lograr el sexto trofeo de la era Simeone, y agrandar la década más productiva por palmarés del club, con siete títulos desde 2010, incluidas dos Europa League (2010 y 2012).

Entre los jugadores, destaca por encima de todos Antoine Griezmann –quién sabe si disputará su última final como colchonero–. El internacional francés, a 70 kilómetros de su casa, en la ciudad donde acudía a ver al Olympique de Lyon cuando era un niño y antes de fichar por la Real Sociedad, está ante ‘su’ final. El delantero ha marcado veinte goles en los últimos 23 partidos, es el líder ofensivo del Atlético –junto con Diego Costa llevan 19 goles en 18 partidos– y el foco apunta a él.

Es la final de Griezmann, que aspira a su primer éxito a nivel continental, pero también de Jan Oblak, derrotado en los penaltis en sus dos partidos definitivos precedentes por un título europeo; de Fernando Torres, en la última oportunidad de cumplir el sueño que tiene de niño, el conquistar un trofeo con el equipo de su vida, y que empezará como suplente; de Gabi, de Godín, de Koke, de Saúl, de Juanfran, de Lucas...

ERIC ABIDAL, EL EMBAJADOR


El embajador de la final es Eric Abidal, exdefensa del Lyon y Barça entre otros equipos. Nacido en un barrio de esta ciudad, ganó un título en cada una de sus tres temporadas con el OL antes de pasar seis exitosos años en el Barcelona.