2018/05/17

La reivindicación de Rico

Un curso lastrado por las lesiones pero en el que ha dejado muestra evidente de su aporte defensivo cada vez que ha participado.

Joseba VIVANCO
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Kuko Ziganda y Kike Sola son, a fecha de hoy, los dos únicos integrantes del primer equipo rojiblanco que saldrán fijo el 30 de junio. Habrá más, pero estarán sujetos a las conversaciones que se mantengan en las próximas semanas por parte del club con el visto bueno del nuevo entrenador. Saborit parece que les acompañará, ya que acaba contrato y no ha sido renovado, y es inevitable citar nombres como el de Vesga –con contrato hasta 2021–, qué sucederá con Herrerín a pesar de su última renovación –igualmente hasta 2021– o Sabin Merino –hasta 2019 y que acaba de poner su futuro en manos de una nueva agencia de representantes–, sin olvidar que regresan los cedidos Unai López o Asier Villalibre. No obstante, la llegada sabida de un centrocampista como Dani García y quién sabe si la apuesta hacia Mikel Merino –por no hablar de los rumores sobre el interés en que vuelva Ander Herrera– invitan a pensar en alguna salida más en esa zona del campo. Un overbooking donde algunos señalan a Mikel Rico como posible damnificado, y eso que prorrogó su contrato hasta 2019.

La prolongación un año de la relación del de Arrigorriaga con el Athletic se la ganó en el césped, sujetando al equipo cuando a Kuko Ziganda se le venía el castillo abajo. «Siento que la renovación es un éxito personal», decía el jugador, una recompensa labrada a pulso. Y aun y todo, no ha sido un año fácil para él; ha sido un curso donde las lesiones se han ensañado con él.

Con apenas unos minutos sueltos ante Dinamo de Bucarest y Panathinaikos en la previa continental, setenta días después de una latosa lesión de tobillo regresó ante el Östersunds. Un par de semanas después, en noviembre, sin jugar, sin ser convocado durante muchas jornadas, rescató al Athletic cuando se le demandó dar un paso al frente y saboreó de nuevo la titularidad hasta primeros de febrero, cuando cae lesionado ante el Spartak moscovita. Regresa frente al Marsella y a los veinte minutos vuelve a caer, esta vez para más semanas. El colmo ya fue ante el Alavés el sábado, otra lesión muscular y fin a la temporada con un año por delante de contrato pero muchas incógnitas en cuanto a su futuro más inmediato.

Mikel Rico ofreció un extraordinario rendimiento bajo las órdenes de Ernesto Valverde en su primera temporada como rojiblanco –marcó cinco goles en Liga–, pero perdió su rol de titular en el curso 2015-16, que arrancó con una lesión de infausto recuerdo en el primer entrenamiento de pretemporada. Desde entonces no ha podido recuperar ese estatus en el equipo.

Dignificar la camiseta

El nuevo inquilino del banquillo bilbaino será quien decida el futuro de unos cuantos jugadores, entre ellos el del vizcaino. El hecho es que suceda lo que suceda con el futuro del bravo centrocampista estaremos ante un león con toda la melena, que se ha ganado la admiración de la grada por su entrega y que con sus palabras y gestos ha puesto en valor lo que significa vestir la camiseta del Athletic. Pero ese estajanovista que siempre destila en el campo o su aportación impagable en el día a día en Lezama, lo acompaña con números que son de obligado reconocimiento. Al menos, en cuanto a esta temporada en la que muy pocos han dado la talla.

El Athletic, durante esta Liga en San Mamés, con Rico sobre el campo, 572 minutos, solo ha encajado 2 goles, es decir, el equipo ha recibido 1 gol cada 286 minutos; sin Rico en el verde, 1.048 minutos, 13 goles encajados, a 1 cada 80 minutos. Viajemos lejos del estadio bilbaino, a domicilio. Con Mikel, 559 minutos y un marcador global 9-8 a favor de los leones; sin Rico en el campo, 1.151 minutos, y un marcador global de 13-25 en contra. Estadísticas que son solo eso, pero que revelan la importancia que ha tenido la presencia del del Arrigorriaga cuando ha participado del juego del equipo.

Sea como sea, Rico no se podrá despedir esta temporada en el césped, como tampoco Balenziaga ni Raúl García, ni San José, Saborit o Iñigo Martínez, ni Kike Sola. Adiós agrio a una temporada de claroscuros.

El filial jugará tras el Athletic-Espanyol

La Federación Española de Fútbol ha accedido a la solicitud cursada por el club rojiblanco de que el filial rojiblanco dispute en San Mamés su partido de ida de la fase de ascenso a Segunda A inmediatamente después de la disputa del Athletic-Espanyol (16.15). Lo que se desconoce aún es la fórmula que utilizará el club para acceder a este encuentro. Así, será a las 18.30, es decir, tres cuartos de hora después de que acabe el encuentro liguero de los leones, cuando los chavales de Gaizka Garitano inicien su andadura en el play off ante el Villarreal B. Esta es la tercera promoción que disputa el Bilbao Athletic con Josu Urrutia como presidente, tras la de 2012-13 (no subió) y la de 2014-15 (subió). Con anterioridad, según los datos de @DatAthle, disputó las de 2002-03, 1997-98, 1968-69 y 1966-67 –estas dos últimas en Tercera al no existir la Segunda B– además de ascensos directos en 1983 y 1989. El filial de Garitano, con 73 puntos, es el 4° de Grupo con mayor puntuación en la historia de la Segunda B. Eso sí, desde que existe el actual sistema de promoción de Ascenso a Segunda A, que empezó en 2009, solo un cuarto ha ascendido: el Cádiz, en 2016.

Por otro lado, el Athletic confirmó ayer que el miércoles, día 23, jugará a partir de las 19.00 ante el Santutxu en Artunduaga, en el marco del Centenario del club de Maiona. Este último lo reforzarán los exrojiblancos Ibai Gómez, Unai Bustinza y Urko Vera. El precio de la entrada será de 5 euros. J.V.