Merkel intenta mantener la buena sintonía con Pekín frente a Trump
Mientras Angela Merkel viajaba hacia Pekín para intentar hacer un frente común contra la política proteccionista de EEUU que busca debilitar la posición de Alemania y China como grandes potencias exportadoras, Donald Trump realizaba una nueva maniobra en ese sentido al anunciar que estudia incrementar los aranceles sobre los automóviles. Esta noticia tuvo un importante impacto en las bolsas de Japón, otro relevante socio comercial de Estados Unidos.

En la primera jornada de su nueva visita a China –y ya van once en los últimos doce años– Angela Merkel incidió en la defensa del libre comercio, en un momento en el que tanto Berlín como Pekín están en el centro de la diana a la que apunta Donald Trump por los grandes excedentes que mantienen en sus respectivos balances respecto a Estados Unidos.
La canciller alemana se entrevistó con el presidente chino, Xi Jinping, en el escenario solemne del Palacio del Pueblo, que se levanta ante la inmensa plaza de Tiananmen. Merkel puso por delante los puntos de convergencia con el Gobierno de Pekín sobre el proteccionismo y sobre la cuestión nuclear iraní, pero también evocó el tema de los derechos humanos en China.
«China y Alemania avanzan en la promoción del multilateralismo y del mantenimiento del libre comercio», declaró ante la prensa a la salida de un encuentro con el primer ministro chino, Li Keqiang. «Ambos creemos que nuestros dos países se enfrentan a varios desafíos en términos de desarrollo económico (...). Estos retos pueden ser resueltos a través de la mutua cooperación», abundó Li. «También debemos mantener el proceso de globalización y el libre flujo de las inversiones», añadió.
Pero esta visita de Merkel se produce después de que, la pasada semana, chinos y estadounidenses alcanzaran un acuerdo para evitar una guerra comercial, justo antes de la fecha prevista para que entraran en vigor nuevos aranceles punitivos sobre ciertas exportaciones de China hacia Estados Unidos.
Y los europeos temen que esa distensión se realice a su costa, lo cual no parece descabellado después del último anuncio de Trump en relación a las importaciones de automóviles, que se sumaría a las tasas que amenazan al acero y el aluminio.
¿Yuan contra dólar en Irán?
Además de la cuestión comercial, Merkel espera avanzar en el consenso con Pekín en materias como el acuerdo nuclear iraní, que la UE, China y Rusia quieren salvar pese a la salida de EEUU, como recordó AFP. Preguntada sobre el tema, asumió que la decisión de Washington podría beneficiar a las empresas chinas. Si las compañías europeas se ven obligadas a dejar sus negocios en Irán para escapar a las sanciones estadounidenses, «eso crearía nuevas oportunidades para empresas de otros países», comentó la canciller.
Por su parte, el jefe del Gobierno chino rechazó la idea de que el yuan reemplace eventualmente al dólar como moneda de pago del petróleo iraní, un escenario que se ha dibujado como vía para eludir las sanciones de Estados Unidos. «La internacionalización del yuan es un proceso a largo plazo que está estrechamente ligado al desarrollo de la economía china», puntualizó Li.
Durante la jornada de hoy, Merkel proseguirá la visita oficial desplazándose a la ciudad de Shenzhen con una agenda consagrada a las empresas tecnológicas. La canciller alemana está acompañada por una delegación integrada, precisamente, por 18 responsables de compañías de su país con intereses en este sector industrial.
Preocupación en la UE y Japón por el sector del automóvil
Cuando ya se está agotando el último plazo para que la UE quede exenta de forma permanente de las tasas sobre el acero (25%) y el aluminio (10%), Donald Trump ha dado un nuevo golpe al anunciar que ha ordenado analizar la posibilidad de imponer nuevos aranceles sobre las importaciones de vehículos a EEUU, que afectarían también a los camiones y a las piezas.
«Estamos preocupados por el anuncio de esta mañana (...). Tenemos que esperar para saber a dónde conduce esta investigación, pero por lo que estamos viendo es algo que va contra de la Organización Mundial del Comercio (OMC)», comentó la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, durante una rueda de prensa que tuvo lugar ayer en Bruselas.
En el mismo sentido se pronunció, desde Tokio, el ministro nipón de Economía, Comercio e Industria, Hiroshige Seko. Los fabricantes automovilísticos japoneses cayeron con fuerza en Bolsa tras confirmar la Casa Blanca la amenaza de Trump. GARA

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