Amaia U. LASAGABASTER
EIBAR

La renovación de Ipurua entra en su última fase

La compleja remodelación de la Tribuna Oeste, ya en marcha, elevará el aforo a 8.050 localidades.

8.050 localidades. Será el aforo de Ipurua dentro de aproximadamente un año, cuando se espera que concluya la remodelación de la Tribuna Oeste y, con ella, la reforma completa del estadio, que arrancó con la llegada del Eibar a Primera.

La nueva obra será la más costosa –el prespuesto no se ha cerrado aún– y compleja de las que se han realizado hasta ahora. Ya lo ha sido en su fase previa, de ahí que se haya demorado tanto, ya que el club ha tenido que esperar a que el Ayuntamiento acordara la expropiación de los terrenos anexos, de titularidad eclesiástica, ya que cederá una parte de estos al Eibar. De hecho, aún queda burocracia por resolver «pero tenemos ya el o.k.» del Consistorio, explica Amaia Gorostiza, con lo que en los próximos días comenzará la parte más «visible» de la obra. Y visible será porque no sólo va a afectar a la calle aledaña de Saintaines, sino también a la más alejada de Romualdo Galdós. Entre ambas se abrirá un «pasillo» para las conducciones eléctricas, que ahora pasan por debajo de la Tribuna.

Está previsto que la demolición de la grada se lleve a cabo dos o tres semanas después de comenzar la temporada, con lo que las afecciones a los abonados van a ser considerables. 735 abonados serán reubicados en otras zonas del campo. El club comenzará a ponerse en contacto con cada uno de ellos de inmediato y además en junio abrirá una oficina en Toribio Etxebarria exclusivamente a este efecto. Además, las aproximadamente 1.100 personas que se han hecho abonadas durante las dos últimas temporadas verán suspedido su abono –algo a lo que se comprometieron por escrito en el momento de realizarlo– hasta que concluyan las obras, ya que sus localidades se utilizarán para reubicar a los abonados de la Tribuna Oeste. Algo similar a lo que sucedió con la obra de la Tribuna Este.

Mientras duren las obras, que deberían estar concluidas en un año, no habrá entradas para la afición visitante y serán pocas las que salgan a taquillas. Durante ese tiempo, además, los entrenamientos de categorías inferiores y la Escuela de Fútbol que se desarrollan habitualmente en el anexo, se trasladarán a las instalaciones de Unbe y a diferentes centros escolares de la localidad.

Una vez concluidos los trabajos, la Tribuna Oeste alcanzará las 2.000 localidades y el aforo de Ipurua se elevará a 8.050. Bajo la nueva grada se situarán servicios que ahora mismo se encuentran en la Principal –gimnasio, sala de prensa...– y se habilitarán nuevos espacios de diverso uso. Bajo el nuevo anexo, se construirá un aparcamiento. Allí aparcarán jugadores, empleados, camiones de televisión o los autobuses de los equipos visitantes. Habrá más plazas, cuyo destino acordará el club con el Ayuntamiento. Además, el terreno de juego de Ipurua se desplazará dos metros hacia el oeste, con lo que se espera mejorar los problemas de visibilidad de la Tribuna Este.

La Ciudad Deportiva

Si los planes del Consejo de Administración se cumplen, los trabajos podrían coincidir durante algún tiempo con los de la Ciudad Deportiva, aunque este proyecto «está llevando más tiempo y más esfuerzo del que habíamos previsto», reconoce Amaia Gorostiza. De hecho, la Junta Extraordinaria que se pretendía organizar en primavera «no se va a celebrar antes del 21 de junio», admitió la presidenta, que no descarta que sí se pueda celebrar en julio.

Antes, hay que cerrar aún muchos flecos de un proyecto de gran envergadura. Y se ofrecerá a los accionistas la posibilidad de participar en jornadas de puertas abiertas, previas a la celebración de la Junta, para informarse al detalle de los proyectos entre los que tendrán que elegir. Serán dos –se informará también de un tercero, finalmente descartados–, uno de ellos en Eibar. La presidenta no quiso dar demasiados detalles al respecto, «hay que actuar con mucha cautela y manejando los tiempos» admitió, aunque sí reconoció que en la localidad armera es imposible construir cuatro campos, tal y como recoge el plan inicial del club, y muy complicado llegar incluso a tres. Las diferencias de precio entre las diferentes ubicaciones son, además, «muy grandes». «Todos queremos que sea en Eibar pero como le dije a un amigo el otro día, “saca el mapa y dime dónde”», sonrió Gorostiza, que admitió que incluso se había sondeado, sin éxito, la posibilidad de adquirir las instalaciones de Atxabalpe, donde entrena ahora el primer equipo.

Contentos con el ascenso del Rayo

En el Eibar se ha celebrado el ascenso del Rayo. Y no por la simpatía que pueda despertar el club madrileño, que también, sino porque el contrato de cesión de Bebé incluía una compensación económica a los azulgranas en caso de ascenso. Lo que no incluía era una cláusula de compra del jugador, por lo que regresará al Eibar.

También lo hará Christian Rivera. Su contrato de cesión con el Barcelona B sí incluía esa clásula pero sólo en caso de permanencia del cuadro blaugrana, que ya ha descendido. Hay una cláusula similar en el contrato de Nano, cuyos derechos deberá adquirir obligatoriamente el Sporting si asciende.

En este sentido, los dirigentes del Eibar se muestran satisfechos por el buen rendimiento de los equipos de Segunda, a excepción del Barça B, con jugadores azulgranas cedidos: el Rayo ha subido y Sporting (Nano, Calavera), Numancia (Elgezabal, Milla) y Valladolid (Hervías) pueden disputar el play-off.A.U.L.

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