GARA
AL JAH

Comienza el asalto al puerto yemení de Hodeida, en manos de los huthíes

Las fuerzas leales al derrocado gobierno yemení, apoyadas por saudíes, emiratíes y sudaneses, han lanzado el asalto al puerto estratégico de Hodeida, controlado por los rebeldes huthíes.

El gran puerto de Hodeida, sobre el mar Rojo, constituye uno de los objetivos estratégicos de una guerra que dura ya tres años, ya que es la puerta de entrada de buena parte de las importaciones y de la ayuda humanitaria que llega a Yemen.

Al menos 10.000 soldados de las fuerzas lealistas yemeníes y sudanesas participan en las operaciones militares, con la cobertura aérea de los bombarderos de Emiratos Árabes Unidos y el fuego artillero desde el mar de Arabia Saudí. Las tropas se dirigían ayer al aeropuerto de Hodeida, ubicado al sur de la urbe, según indicaron fuentes militares desde Al-Jah, situada a 30 kilómetros al sudeste de la ciudad.

Ultimátum emiratí

Los Emiratos Árabes Unidos (EAU), cada vez más determinantes en la guerra desde su alianza con los secesionistas sudistas de Aden, dieron un ultimátum hasta la última hora del martes para que la ONU convenciera a los rebeldes huthíes para que abandonaran Hodeida sin combatir.

Justo a punto de que se cumpliera el plazo, el hombre fuerte de los EAU, el jeque Mohammed ben Zayed Al-Nahyane, recibió en Abu Dhabi al depuesto presidente yemení, Abd Rabbo Mansur Hadi, quien vive en el exilio en Ryad.

Responsables de las fuerzas yemeníes progubernamentales anunciaron el inicio de la ofensiva a las 13.15 tras haber recibido «luz verde» por parte de la coalición suní liderada inicial y oficialmente por Arabia Saudí pero en la que los Emiratos tienen un ascendiente creciente (controlan Aden, desembarcaron en la estratégica isla de Socotra...) y los sudaneses son utilizados como infantería y carne de cañón junto con los milicianos yemeníes.

Estas fuerzas no han logrado ninguna victoria mayor desde que retomaran en 2015 el control de cinco provincias del sur y de la ciudad de Aden.

«La liberación de Hodeida es crucial para atajar la amenaza de las milicias huthíes, apoyadas por Irán, para la seguridad marítima del mar Rojo, por donde transita el 15% del comercio internacional», señaló el embajador saudí en Washington. Jaled Ben Salman, uno de los hijos del rey.

Alarma por los habitantes

La ONU mostró gran preocupación y recordó que sigue en contacto con todas las partes para lograr una solución negociada y humanitaria.

Una quincena de ONG mostraron su alarma por la suerte de los 600.000 vecinos, y en concreto, de los 300.000 menores que viven en la villa.

Por contra, Abu Dhabi aseguró que la ofensiva obligará a los huthíes a negociar.