Suecia gana, Alemania suda
La victoria nórdica de penalti señalado por al VAR eleva a rango de final su duelo ante los de Joachim Löw.

SUECIA 1
COREA DEL SUR 0
«Fue inexplicable que Corea estuviera admitida en el torneo. Eran muy débiles y no habían ni entrenado», se quejó el húngaro Ferenc Puskás del paso de Corea del Sur por Suiza’54, donde los asiáticos salieron trasquilados, cero goles a favor y 16 en contra en dos partidos, y para casa. Y es que pese a ser un fijo mundialista, con presencia continuada en las últimas nueve citas, los surcoreanos se han ido para Seúl a las primeras de cambio como norma. En Rusia la cosa no va a ser muy diferente, después de caer ayer ante Suecia por un solitario gol de penalti –ya van nueve en este Mundial– señalado por el VAR –el tercero–, dado que el inesperado triunfo mexicano ante Alemania ha puesto el pase a octavos inalcanzable.
Partido poco vistoso el deparado por los dos, a priori, invitados de piedra a este grupo, en el que, como decimos, el videoarbitraje fue el culpable de romper la igualdad en un marcador que los escandinavos eran hasta entonces incapaces de desequilibrar. Un paradón del sorprendente tercer portero surcoreano Cho Hyun-Woo a Berg y muy poco más en una primera mitad en la que una Suecia muy limitada con el balón dominó pero no generó el suficiente peligro arriba. Sin sus icónicos Larsson o Ibrahimovic, este combinado nórdico tira más del colectivo, sobre todo si los llamados a liderarla como Fosberg no aparecen. Lo tuvo que hacer el lanzador de penaltis Grandqvist, que no falló desde los once metros, y permitió a los suyos volver a ganar en un debut desde 1958.
Alivio amarillo ante una Corea del Sur trabajadora, guerrillera, con pequeñas dosis de su abanderado Song, del Tottenham, pero muchas del joven Lee Seung-Woo, ahora en el Calcio, recordado por su paso por La Masía y la sanción que supuso su fichaje juvenil al Barça. Su salida en el último tramo catapultó a su selección, que a punto estuvo de igualar la contienda.
Los asiáticos se ven fuera al primer partido sin siquiera realizar un tiro entre los tres palos, mientras la justita Suecia respira aliviada y es Alemania la que se juega su primera final ante los nórdicos en el siguiente duelo entre ambos. Un tropiezo de los de Joachim Löw mandaría a los campeones para casa.

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