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brasilia

Cierre de campaña en un Brasil polarizado

El ultraderechista Jair Bolsonaro a través de Internet y el izquierdista Fernando Haddad en una favela. Los candidatos presidenciales lanzaron ayer sus últimos guiños al electorado para cerrar la campaña en un polarizado Brasil, que hoy elegirá entre dos modelos antagónico y parece inclinarse a favor del excapitán del Ejército. La última encuesta de Datafolha otorgaba a Bolsonaro el 56% de la intenciones de voto, frente al 44% de Haddad, que ayer buscó la remontada en Heliópolis, la favela más grande de Sao Paulo.

En la favela, cuenta doña Porcina, el 80% de los vecinos vota al Partido de los Trabajadores (PT). En su Calle de las Lágrimas, una de las principales de esta barriada de más de 100.000 habitantes, se habla sobre todo de Haddad, exalcalde de la ciudad, y del legado dejado por el PT tras trece años de Gobierno truncados en 2016 con la destitución de Dilma Rousseff. Allí temen la victoria de Bolsonaro, que ven como un «atraso» para el país, ya que creen que en la última década la vida en la favela ha mejorado, pese al alto índice de violencia.

El optimismo entre los partidarios de Haddad aumentó sobre todo después del apoyo del expresidente de la Corte Suprema Joaquim Barbosa, muy popular entre los brasileños de todos los estratos sociales por ser el primer negro en presidir la máxima corte y liderar el «caso mensalao», primer gran escándalo de corrupción que en 2005 puso en aprietos al PT.

Pero en las favelas también hay otros que votará por Bolsonaro porque va «contra los bandidos y a favor de la familia».

Bolsonaro manejó las últimas acciones de su campaña desde su casa a través de Internet. Conocido por su retórica exaltada y comentarios machistas, racistas y homófobos, ha intentado moderar el tono en las últimas horas. «Cambiaremos Brasil a través de la defensa de las leyes y la obediencia a la Constitución», afirmó ayer.