2018/11/09

Gloria LATASA
gloriameteo@gmail.com
Temperatura de punto de rocío

El rocío se suele formar, preferentemente, sobre el césped y sobre las hojas de las plantas. Es debido a que los vegetales «sudan»

El rocío, el rocío blanco o rocío helado, la escarcha, las nieblas o las nubes se hacen visibles cuando el aire alcanza una humedad y temperatura determinadas. En el momento en que esto ocurre, el vapor de agua que contiene se condensa y aparecen las gotas (temperaturas positivas) o los cristales de hielo (temperaturas negativas). Saber cuándo va a ocurrir no es tarea fácil. Para ello se utiliza lo que se conoce como temperatura de punto de rocío o punto de rocío. Se trata de la temperatura que debería alcanzar el aire (suponiéndole una humedad y presión estables) para que se produzca la condensación.

La temperatura de punto de rocío –que podemos obtener en algunas previsiones o calcular usando tablas de cálculo de punto de rocío– sirve también para conocer nuestra sensación de comodidad. El valor ideal para la vida humana es, al parecer, de 10ºC. Por encima de 20ºC nos sentimos «sofocados». Por debajo de 0ºC hay cierta sensación de irritación y de deshidratación, más aún si soplan fuertes vientos.

Si en una previsión vemos que la temperatura real del aire y el punto de rocío son valores muy parecidos significa que el aire contiene mucha humedad. Bastaría con que se hiciera de noche para que un pequeño descenso en el termómetro igualara a ambas y apareciera la condensación. Lo que es más fácil que ocurra si el cielo está despejado. Cuando el valor de la temperatura real y el punto de rocío son muy diferentes, estamos ante un aire con poca humedad y será difícil que haya condensación.

El rocío se suele formar, preferentemente, sobre el césped y sobre las hojas de las plantas. Es debido a que los vegetales «sudan» (evaporación de la humedad que contienen), aportando al aire el vapor de agua necesario para que sea más fácil la condensación sobre ellos. Con la salida del sol suele evaporarse; no es difícil ver laderas donde va desapareciendo de las zonas soleadas mientras se mantiene en las sombrías. Es necesario que la saturación del aire se produzca en una capa de cierto espesor para que se forme la niebla (gotas en suspensión).