Gotzon ARANBURU
OÑATI
XVIII. CONGRESO

Eusko Ikaskuntza ofrece la radiografía de hoy y propuestas para mañana

No se cumplen cien años todos los días, y desde luego no se celebran con el vigor con que lo hizo ayer Eusko Ikaskuntza en Oñati, donde clausuró su XVIII. Congreso con una cadena de intervenciones de expertos que describieron con nitidez la actual situación socio-económico-cultural de Euskal Herria y apuntaron los caminos a seguir en el futuro.

Eusko Ikaskuntza se propuso, cuando comenzó a preparar su centenario, tratar de implicar a la mayor cantidad posible de materia gris vasca en la realización de un diagnóstico de la situación de nuestro país ahora mismo, para a continuación apuntar las vías de mejora de lo que va bien y las de solución para lo que está mal. El camino ha sido arduo, pero el fruto, en forma de bases del Libro Blanco, ya existe, si bien es verdad que la versión completa tendrá que esperar a la próxima primavera. Con todo, el documento ya publicado contiene una completa radiografía, y el subsiguiente diagnóstico.

Durante los pasados meses amplios grupos de trabajo, en los que se encuadraban desde catedráticos hasta activistas sociales, han debatido y sintetizado múltiples aspectos de la realidad de nuestro país; ayer les tocó a los portavoces de estos grupos ponerse ante el micro de la iglesia de San Miguel y desgranar el fruto de su trabajo.

Abrió el fuego Ibon Zugasti, de Prospektiker, que apuntó en el apartado “El estado del mundo: de las tendencias globales a los escenarios locales” algunos de los problemas que afectan a la sociedad vasca, como son el envejecimiento preocupante de su población, el abandono del medio rural o las dificultades para los jóvenes de llevar a cabo su proyecto de vida en Euskal Herria. Zugasti señaló en el aspecto positivo el importante capital social vasco, con un amplio colectivo de personas “militantes”, asociaciones y empresas comprometidas con el desarrollo económico, social y cultural del país.

En el apartado “Sociedad con personalidad diversa”, Julen Zabalo (UPV-EHU) apuntó que frente a problemas como las división administrativa de Euskal Herria en dos estados y tres administraciones, contamos con la tendencia de los vascos y vascas a trabajar en “auzolan” en pro de objetivos comunes. De cara a la cohesión y a la identidad compartida, indicó que «siendo conscientes de la diversidad cultural de la sociedad vasca y oponiéndose a cualquier tipo de discriminación, el euskara puede ser una valiosa herramienta para la construcción de esa identidad compartida y, por lo tanto, para la cohesión social».

Por su parte, Josu Amezaga (UPV-EHU) propugnó un Plan Estratégico de Comunicación para Euskal Herria, con hitos como una agencia vasca de información o una televisión que abarque a todo el país. «No es un empeño imposible, Alemania y Francia ya mostraron con la cadena Arte que es plausible», indicó Amezaga.

En su turno de intervención, Mikel Irizar, integrante del grupo motor de Eusko Ikaskuntza, incidió en la importancia de lograr que el euskara se convierta en lengua de trabajo habitual, sobre todo entre los jóvenes que se incorporan al mercado de trabajo, y pidió que los medios de comunicación den continuidad al trabajo de euskaldunización que realiza el sistema educativo.

Como aspectos positivos, el buen posicionamiento de Euskal Herria en la wikipedia y el aumento del número de hablantes en euskara, sobre todo si se compara con la situación de otras naciones minorizadas, como Gales, que mira al ejemplo vasco para tratar de revitalizar su lengua propia.

Muy claro fue Joseba Zalakain, del centro de documentación e investigación SIIS, a la hora de señalar en el apartado “Modelo de bienestar: cuidar la vida, crear y distribuir riqueza” que el actual modelo de bienestar vasco está en realidad pensado para la realidad de los años 70 del pasado siglo, muy distinta de la actual, y añadió que hay que elegir entre intentar mantener este modelo o diseñar otro nuevo. Optó por la segunda alternativa, y señaló en este sentido que es necesario repensar la fiscalidad vasca, «teniendo en cuenta que incluso en países con una fiscalidad más alta, como el Estado francés, se enfrentan a problemas muy serios para sostener el estado de bienestar».

Añadió Zalakain que hay que analizar fórmulas para aumentar la capacidad recaudatoria e incluso apuntó a que habría que pensar en establecer impuestos y cotizaciones finalistas para la financiación de la dependencia.

 

ETORKIZUNEKO ERRONKEI SO

Mendeurrenean erabat murgilduta, azken hilabeteetan garatutako XVIII. Kongresua itxi zuen atzo Eusko Ikaskuntzak, aurrera begirako erronkak eta helburuak mahai gainean jarri aurretik. Oñatin ospatutako ekitaldian etorkizuneko Euskal Herriak arlo ezberdinetan landu beharrekoak aztertu zituzten: euskara, kultura, komunikabideak, ekonomia eta enpresa, aniztasuna eta kohesioa, jendartea, gobernantza demokratikoa... ez dira gutxi aztertutako eremuak eta askatu beharreko korapiloak. Lehen oinarriak jarri dituzte jada. Kongresuaren itxieraren inguruko xehetasunak jasotzen dituen kronika euskaraz irakurgai dago Naiz.eus-en.