2018/12/07

EH Bildu defiende una República vasca y el PNV, más autogobierno

EH Bildu respondió a la conmemoración de 40 años de Constitución española con una manifestación en Bilbo que reunió a varios miles de personas en defensa de una República vasca «decente». El PNV, en una rueda de prensa en Sabin Etxea, afirmó que pondrá «pie en pared» frente a la recentralización y reclamó más autogobierno.

Nerea GOTI|BILBO
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Varios miles de personas (4.600 según el recuento de GARA) en el Arenal bilbaino alzando papeletas verdes en favor de una república vasca cerraron la movilización de EH Bildu en defensa de soberanía total para construir una República «de abajo a arriba» que proteja a todas las personas, en el 40º aniversario de la Constitución española. El PNV dio una rueda de prensa cerca de allí, en Sabin Etxea. El portavoz jeltzale en el Senado, Jokin Bildarratz, defendió una reforma de la Constitución que incluya un reconocimiento a la «realidad nacional», algo que cree que «reforzaría» al Estado.

EH Bildu incidió, por contra, en que «este país se merece vivir en una república decente» y el debate no es monarquía o república, «sino monarquía o repúblicas vasca, catalana y gallega». Con la Mesa Política de EH Bildu a la cabeza, la marcha que ayer recorrió Bilbo dejó sentado que la apuesta por construir un sistema de libertades y derechos para todas las personas no tiene cabida bajo una una Constitución diseñada desde hace 40 años para «garantizar la impunidad del fascismo», la «unidad sagrada de la patria española» y «los intereses de las oligarquías». En el acto con el que concluyó la manifestación, el secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, destacó que hace 40 años se puso en marcha una «operación de intoxicación» para vender ante el mundo una transición que en realidad fue una «transacción» y que lo que hizo posible es que algunos «se acostaron fascistas y se levantaron demócratas».

El exalcalde de Laudio e histórico militante de la izquierda independentista también volvió la vista atrás para recordar que el tiempo ha dado la razón a quienes entendieron entonces que lo que se presentaba como un «manto protector» estaba sostenido por los militares y que lo único que aseguraba es que «ningún pueblo iba a poder moverse de ninguna manera». El rechazo de la sociedad vasca a la Constitución española sirvió, tal y como destacó Gorostiaga, para que «al menos, no pudieran hablar en nuestro nombre».

Apuntó Otegi que 40 años después las cosas no solo siguen igual sino que, tal y como se lleva advirtiendo desde hace tiempo, hay una grave involución democrática en marcha, no solo por la irrupción de Vox, sino porque «en el fondo hay una tendencia estructural en el Estado» para recortar libertades nacionales y sociales y «no vale mirar para otro lado».

Recordó que cuando el líder del PP, Pablo Casado, dice que «lo que hay que hacer es aplicar el 155 con más dureza a Catalunya y a quien se ponga por delante, dice que hay que recortar derechos a las mujeres, que no hay que darles derechos a los inmigrantes y que nos quieren llevar para Madrid la educación y la sanidad». Por ello, abogó por «sumar fuerzas» y construir «grandes alianzas» en «defensa de la democracia, de los trabajadores y del derecho de autodeterminación» que sean «de naturaleza antifascista».

«Ambición recentralizadora»

Por su parte, Jokin Bildarratz (PNV) se refirió a una «obsesión recentralizadora», en la que se cuestionan competencias y no se reconocen derechos recogidos en el Estatuto de Autonomía. El senador jelkide consideró que la sociedad vasca reclama «más autogobierno» y «más competencias», porque se ha demostrado que «se gestionan mucho mejor» y ello redunda en «mayor bienestar».

En Donostia, una manifestación reclamó una Constitución republicana. Durante la marcha, convocada por asociaciones republicanas, la diputada de Unidos Podemos Isabel Salud defendió un Estado federal de este tipo pero rechazó una república vasca o catalana, porque «lo que están defendiendo es independencia y división».

 

Declaraciones

«No hay nada más supremacista que una Constitución que dice que la única nación es la española. Ellos son supremacistas, nosotros somos rojos y separatistas»

ARNALDO OTEGI

EH Bildu

 

«Frente a desahucios, chantajes hipotecarios, pensiones mal pagadas... respondemos cuidando a la gente con acción política»

BEA ILARDIA

EH Bildu

 

«Tienen que entender qué es un Estado plurinacional. La propia Constitución que ellos tanto dicen defender es la que reconoce la existencia de nacionalidades»

JOKIN BILDARRATZ

PNV

 

Un herido grave en Girona tras cargar los Mossos contra una protesta antifascista

La celebración de la Constitución española en las calles de Barcelona se saldó con un rotundo fracaso al manifestarse solo por la Via Laietana 2.000 personas, cuando la convocatoria tenía apoyo de PP, C’s y Vox. Por contra, en Girona una movilización de ultraderecha sí consiguió el objetivo de crispar el ambiente. La concentración antifascista de respuesta fue abortada a golpes por los Mossos y se produjeron varios heridos, uno de ellos grave.

Según informó el Sistema de Emergencias Médicas (SEM), a raíz de los enfrentamientos se atendió a tres manifestantes y quince agentes policiales, aunque el más grave con diferencia era el militante antifascista agredido en la cabeza. Indicó que en el Hospital Josep Trueta de Girona de Girona ingresaron otras dos personas, aunque su estado fue calificado como leve.

Fuentes de los colectivos convocantes de la manifestación de protesta, sin embargo, elevaron a más de una treintena los heridos entre los manifestantes, entre ellos un joven que fue detenido.

Varios centenares de personas, muchas de ellas encapuchadas, irrumpieron en la Plaza 1 de Octubre de Girona, hasta hace poco llamada Plaza de la Constitución, para plantar cara al acto conmemorativo del aniversario de la Carta Magna convocado por el colectivo Borbonia, que se define a sí mismo como «un movimiento ciudadano que aúna a los vecinos de Girona contrarios al movimiento independentista» y que ha recibido el apoyo de los partidos derechistas PP y Vox. La plaza estaba vallada desde la noche del miércoles para evitar la irrupción en la misma de los manifestantes contrarios al evento y alrededor de una veintena de furgonetas de los Mossos d'Esquadra se encontraban en el lugar y sus aledaños.

Al llegar a la plaza, los manifestantes derribaron las vallas situadas en uno de los extremos para intentar acceder a la misma por la fuerza, momento en el que se produjo la primera carga de los Mossos d'Esquadra. El paréntesis de calma que le sucedió se rompió con la irrupción en la zona donde estaban los independentistas del empresario aristócrata Álvaro de Marichalar, que fue increpado.

En las cargas posteriores se registraron nuevos heridos, uno de ellos el hospitalizado en estado grave. En el acto ultra, por otro lado, apenas habían participado unas 200 personas.

La CUP pidió tras estos hechos la dimisión del consejero de Interior de la Generalitat. El concejal en Girona Lluc Salellas denunció que las cargas fueron injustificadas y acusó a los Mossos de intentar «proteger a los fascistas mientras agreden a los antifascistas». Asimismo, la diputada de la CUP en el Parlament Maria Sirvent exigió responsabilidades al president, Quim Torra, por la «falta de control efectivo sobre los cuerpos de seguridad del Govern».

En este contexto de auge de la extrema derecha, Òmnium Cultural ha sufrido el segundo ataque a su sede de Barcelona en dos semanas. Desconocidos arrancaron carteles de sus campañas, tras haber accedido a un balcón del centro ubicado en la calle Diputació del Eixample.