2019/01/15

Ion Salgado
Periodista
Cuidado, son los mismos que cuando empezaron

Estos días me ha venido a la mente una canción de Eskorbuto. No quiero equiparar a Santiago Abascal con Josu Expósito, Juanma Suárez o Pako Galán –estos marcaron un antes y un después más allá de la escena punk y aquel recurre a mensajes viscerales para hacerse con una poltrona en el Congreso–, pero lo cierto es que no puedo evitar imaginarme al de Amurrio gritando aquello de «cuidado, os avisamos, somos los mismos que cuando empezamos».

Lo digo porque Vox no es nada nuevo. Las personas que lo forman no han aparecido de la nada. Son los mismos que en su día militaron en el PP de José María Aznar, Jaime Mayor Oreja o María San Gil. Son los excompañeros de partido de Alfonso Alonso, Borja Sémper e Iñaki Oyarzábal, y algunas de las posturas que defienden no difieren apenas de las que propuso hace cuatro años Javier Maroto, que acusó a las personas migrantes de venir a Gasteiz a «vivir de las ayudas sociales».

Y me sorprende ver que en algunos medios de comunicación se presenta al PP de la CAV como un ejemplo de moderación frente a Vox, más si cabe viendo el fichaje que ha hecho en Bizkaia, donde, al parecer, van a contar con Yolanda Couceiro, una persona que respaldó a Josep Anglada y que no duda en alabar a la líder del Frente Nacional francés, Marine Le Pen. «Las puertas abiertas a la inmigración no pueden ser», aseveró.

Así que, visto lo visto, cuidado, porque muchos de quienes hoy están en Vox empezaron en el PP, y donde hubo fuego siempre quedan cenizas. Si no, que se lo pregunten a Susana Díaz.