2019/02/02

Kronika
IMPULSO AL DERECHO A LA EUTANASIA DESDE PORTUGALETE
CUANDO LA LEY TE «CONDENA» A SEGUIR RESPIRANDO Y SUFRIENDO

La familia Lorente-Tellaetxe llevará a Madrid más de 163.000 firmas que reclaman la despenalización de la eutanasia que PP y Ciudadanos frenan. Son los impulsores de SOS-amatxu.com. Y es la aportación de Maribel, esta luchadora que pidió a los suyos acabar con el sufrimiento ayudándole «a marchar».

Nerea GOTI
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Los Lorente-Tellaetxe recordaron que la protección ante un trato degradante e inhumano es parte de la Constitución

Maribel Tellaetxe era «una mujer luchadora, reivindicativa», alguien que siempre estuvo «apoyando a los demás». Cuando hace doce años le diagnosticaron alzheimer no tiró la toalla, encajó el golpe y emprendió una nueva lucha, esta vez para detener el avance de una enfermedad que ya había vivido de cerca en la persona de su madre con largos años de sufrimiento. Contó ayer su marido, Txema Lorente, rodeado de micrófonos en la sala de comisiones del Ayuntamiento de Portugalete, que cuando le dieron la noticia Maribel «se rebeló», así que «retomó sus clases de inglés y de euskara, se puso a resolver sudokus e hizo psicoterapia» y «todo eso le ha ayudado a ralentizar la enfermedad». Recordó que hace solo un año «cantaba con nosotros en el grupo».

Contó Lorente que la enfermedad del olvido no pudo durante un tiempo con las letras de las canciones. «Cuando tenía música su mente funcionaba a tope», explicó. Hasta que hace un año la enfermedad empezó a ganar terreno a la memoria y a precipitar al vacío su calidad de vida y su deterioro, no solo físico sino también personal y emocional.

Ya había reflejado en una carta dirigida a su compañero y fechada en 2006 que «si empezara a olvidarse de amar, también quisiera dejar de vivir». Hace cinco años, una Nochebuena de madrugada le hizo prometer a uno de sus hijos que el día que no recordase sus nombres le ayudaran «a marchar».

La historia de Maribel Tellaetxe y los suyos ha devuelto a la agenda política una demanda compartida por la mayoría de la sociedad pero que, según explicaron ayer, se encuentra con un muro en Madrid. En el Congreso de los Diputados hay una propuesta de ley que regula la eutanasia admitida a trámite. PP y Ciudadanos la mantienen «bloqueada» a través de «prórrogas cada semana».

En esa lucha por cumplir la promesa y acabar con la ley que «condena» a su madre y compañera a poco más que seguir respirando, su compañero y sus hijos han recurrido a las redes, a la opinión pública y a los partidos en busca de impulso a la ley. «Si nosotros hiciéramos cumplir la voluntad de mi ama se nos metería en la cárcel en base al artículo 143.4 del Código Penal», explicó David Lorente.

«Qué libertad pisamos»

Han reunido ya unas 163.000 firmas a través de change.org y han creado un blog y cuentas en las redes sociales con el nombre de SOS-amatxu, para contar su historia y seguir recabando apoyos. En breve acudirán al Congreso y quieren hacerlo con el máximo respaldo posible. Ayer les acompañaron en una comparecencia ante los medios los representantes municipales de Portugalete que han suscrito una declaración de apoyo: PSE-EE, PNV, EH Bildu y Podemos. El único concejal del PP se abstuvo.

Junto a la familia estuvieron también representantes de la asociación Derecho a una Muerte Digna. Ante un gran número de medios, David Lorente llamó a reflexionar sobre «qué libertad pisan» por ayudar a cumplir «la voluntad de mi madre de no seguir sufriendo» y explicó que la condena no está en la enfermedad sino en alargar el sufrimiento. De hecho, apuntó Lorente que de enfermos como Maribel se dice en muchas ocasiones que olvidan pero no sufren. Pero no es eso lo que han vivido junto a ella, tal y como expuso Txema Lorente, que remarcó hubo momentos en los que Maribel le «agarraba con fuerza» y le rogaba acabar. «Me decía ‘Txema, esto no, no quiero esto, es muy duro’», relató.

Fueron más allá de su caso particular para recordar que no entienden «cómo en un Estado de Derecho y en una sociedad civilizada puede haber una ley que obligue a sus ciudadanos a morir ‘aullando’», y recordaron que la suya es una demanda mayoritaria y transversal.