GARA
DONOSTIA

CAF refuerza el área de mantenimiento con adjudicaciones por 240 millones

El área dedicada a mantenimiento está aportando unas cifras de negocio cada vez más relevantes para la compañía de Beasain, que ayer informó de la firma de varios contratos con Metro Bilbao, con Renfe y con dos operadores ferroviarios de Arabia Saudí.

CAF se ha adjudicado, por un total de 240 millones de euros, los contratos de mantenimiento de varios modelos de trenes de Renfe, de cercanías y de líneas de media distancia, así como para la revisión de 24 unidades de Metro Bilbao y de dos empresas de ferrocarriles de Arabia Saudí.

Concretamente, en el metro vizcaino, la empresa de Beasain revisará 218 bogies, dispositivos giratorios sobre los que se apoya un vehículo ferroviario, de las 24 unidades de la serie 500 con un contrato de cinco años.

Renfe ha concedido a la compañía guipuzcoana el mantenimiento de los trenes de cercanías de Madrid serie 446 y CIVIA, y de los convoyes de las líneas de media distancia, series 594, 596 y 598. Estos contratos tendrán una duración de cuatro años, con opción a uno más.

También ha firmado recientemente, por tres años de duración cada uno, sendos contratos para 12 unidades de la empresa estatal Saudi Railways Organization (SRO) que cubren la línea Riad-Dammam y para 6 de la Saudi Railway Company (SAR), que circulan entre Riad y Qurayyat. El mantenimiento se realizará en las instalaciones de CAF en el país árabe.

Los contratos «demuestran la apuesta de CAF para potenciar el área de negocio de mantenimiento», en la que gestiona más de 50 contratos en 13 países con una plantilla de más de 2.300 personas, según indicó la compañía en un comunicado.

No a la fusión Alstom-Siemens

Por otro lado, a pesar de las advertencias de los gobiernos francés y alemán en contra del veto, la Comisión Europea (CE) prohibió oficialmente ayer la compra de la empresa francesa Alstom por parte de la alemana Siemens al considerar que minaría la competencia en los mercados de trenes de alta velocidad y señalización ferroviaria.

En un movimiento poco habitual, París y Berlín habían respaldado públicamente la fusión e insistido en las últimas semanas al Ejecutivo comunitario para que diese luz verde a una operación que, a su juicio, era clave para que la industria europea pueda competir a nivel global y, en particular, frente al gigante ferroviario chino CRRC.

«La Comisión ha prohibido la fusión porque las compañías no estaban dispuestas a abordar nuestras serias preocupaciones», dijo la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, quien insistió en que las soluciones propuestas por Alstom y Siemens no eran suficientes. En diciembre, las dos compañías habían propuesto ceder o transferir activos de ambos negocios por un valor equivalente al 4% de la facturación de la empresa resultante de la fusión.