El banquillo cambió el partido
Destacaba Sergi Enrich a la conclusión del partido frente al Celta, cuando Marc Cardona se inventaba la acción que decidió el choque nada más entrar al campo, la importancia que tienen para el Eibar los futbolistas que habitualmente ocupan asiento en el banquillo o en la grada. «Son los que hacen bueno a un equipo», aseguraba el menorquín.
Una semana después, la aportación del banquillo volvió a resultar fundamental para los azulgranas. El propio Cardona salvaba un punto marcando a los seis minutos de entrar y un poco antes Cucurella ya le había dado otro aire al equipo.
Aunque no fue, o al menos no exclusivamente, una cuestión de nombres propios. El Eibar había saltado a Mendizorrotza con un once inusual. Faltaba Enrich –en la grada con problemas físicos– pero sobre todo faltaba un jugador específico de banda que acompañase a Cote. Jordán, el más escorado de los centrocampistas, no pudo tapar el hueco y al asturiano el flanco se le hizo tan largo que ni atacó ni defendió con fundamento. Lamentablemente, y pese a que allí se mantuvieron los habituales, Peña tampoco estuvo como en otras ocasiones, provocando que fuera Orellana el que se sintiera solo. Como en el derbi anterior en San Mamés, no hubo profundidad por bandas, uno de los pilares del juego azulgrana. Y el choque se inclinó del lado de un Alavés mucho más cómodo.
Hubo que esperar a la última media hora, curiosamente justo después de que Inui anotara el 1-0. La entrada de Cucurella equilibró el equipo, Peña conectó ahora sí con Orellana, y el peligro llegó al área local. Cardona puso nombre a la recompensa y no faltó demasiado para que, con un Eibar lanzado, el botín acabara siendo aún mayor.

67 preso 20 urtetik gora espetxean, eta 44k ez dute kalea zapaltzen

Sufrimenduaren zikloa ixteko etxeratzea, gazteenen eskaria

Bilbo se moja por el fin de la «injusta legislación de excepción» carcelaria

A Xabi Alonso y al Real Madrid se les rompió el amor de tanto usarlo
