Ion SALGADO
GASTEIZ

Casado reconoce que los votos de EH Bildu pueden ser «imprescindibles»

El PP engalanó con banderas rojigualdas el Iradier Arena de Gasteiz para recibir a su presidente, Pablo Casado, que comenzó su discurso alabando la labor municipal de Alfonso Alonso y Javier Maroto. Lo hizo sin reparar en que la Fiscalía pidió en 2015 el procesamiento de una edil de su partido por la gestión de la plaza de toros en la que se encontraba, igual que tampoco recordó que en la pasada legislatura el cabeza de lista al Congreso por Araba defendió la necesidad de hablar con todas las fuerzas políticas, incluida EH Bildu.

Ahora la izquierda soberanista se ha convertido en el enemigo a batir para Casado. «El 28 de abril tenemos que ir a votar para evitar que los proetarras piensen que su historia criminal ha valido para algo. Para que sus votos nunca sean imprescindibles y que nunca un Gobierno de España tenga que levantar el teléfono para plegarse a los votos de los proetarras», señaló antes de remarcar que él «nunca» llamará a Bildu.

Insistió en que está con las víctimas de ETA, y rechazó la «infame» ley sobre víctimas de la violencia estatal, aprobada por el Parlamento autonómico. En Gasteiz, la ciudad de Unai Romano, víctima de torturas, en la que la Policía Armada mató a cinco obreros el 3 de marzo de 1976, Casado manifestó que «no se han cometido abusos policiales», y anunció que su partido recurrirá la norma ante el Tribunal Constitucional.

También avanzó que el PP presentará una “ley antiokupación” que, según explicó, «permitirá echar a los okupas en 24 horas», aunque luego indicó que gracias a esa ley se podrá desalojar «al okupa en doce horas y si no, a juicio». Por último, defendió una «enseñanza en castellano» y se refirió a las ayudas sociales, dos materias sobre las que hablaron Alonso y Maroto.

Provincialismo y ayudas

El primero esgrimió un discurso provincialista y cargó contra la candidata del PSE, Isabel Celaá, y del PNV, Mikel Legarda, por no ser alaveses. «No vamos a permitir que pasen por encima de la personalidad de Álava, de quienes nos sentimos vascos y españoles», destacó el presidente del PP de la CAV, al que todavía le duele que la mayoría del pleno desalojará a Maroto de la Alcaldía de Gasteiz.

Este, por su parte, repitió por enésima vez su discurso sobre las prestaciones sociales. «Hay que poner orden ya en las ayudas sociales», remarcó el candidato derechista, que en 2014 acusó a los migrantes magrebíes de «venir a vivir de las ayudas sociales».