2019/04/16

La madre de la joven herida por la Ertzaintza anuncia acciones legales

La madre de la joven de 19 años herida por la Ertzaintza el sábado en Bilbo anunció que tomará medidas legales para saber qué agente disparó el proyectil de foam contra su hija, que ayer fue sometida a una operación en el Hospital de Cruces. El viceconsejero de Seguridad defendió la actuación policial y negó que se apunte a la cabeza, como la joven afirmó. En las imágenes de televisión se puede ver a ertzainas disparando recto por encima de la cadera.

Ion SALGADO|BILBO
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La familia de la joven herida por la Ertzaintza el sábado en Bilbo tomará medidas legales. Así lo avanzó en declaraciones a GARA la madre de la víctima, que indicó que su objetivo es saber qué agente disparó el pasado sábado el proyectil de foam contra su hija, que participaba en una concentración en repulsa al acto organizado por Vox en el Palacio Euskalduna.

«Tiene que haber consecuencias, porque mi hija justo se giró y le partió la mandíbula en dos», señaló antes de remarcar que su hija se manifestaba «pacíficamente». Además, hizo hincapié en la necesidad de prohibir esta munición, empleada en sustitución de las pelotas de goma tras matar una de ellas al joven Iñigo Cabacas.

El viceconsejero de Seguridad, Josu Zubiaga, anunció la apertura de un atestado en una entrevista concedida al programa de ETB-2 “En Jake”, pero defendió la intervención de la Ertzaintza, que, a su juicio, «hizo un trabajo profesional». «Ha sido riguroso y proporcional», subrayó.

Defendió el uso de los proyectiles de foam por parte de los agentes. «Lógicamente hacen daño, pero hay un protocolo de uso y, en principio, se ha seguido», manifestó antes de incidir en que los proyectiles «no se disparan a la cabeza. También es verdad que cuando es una situación en movimiento, cuando la gente oye el ruido del disparo, la gente se agacha y se mueve».

 

«No se apunta a la cabeza»

«Se va a ver y a analizar si se han seguido los protocolos. Y si la pregunta es si se apunta a la cabeza, la respuesta es que no se apunta a la cabeza, de acuerdo a las instrucciones», añadió Josu Zubiaga. La víctima afirmó el domingo a GARA, desde el hospital, que «me apuntó a la cara».

Cabe señalar que en las imágenes difundidas por diversos medios de comunicación se puede ver como varios agentes de la Brigada Móvil de la Ertzaintza dispararon sus armas por encima de la cadera y en dirección recta. No disparaban por debajo de la cintura ni al aire. Y las balan de foam no rebotan, al contrario que las pelotas.

El viceconsejero Zubiaga, por otra parte, dijo que además de la joven de 19 años se registraron otros seis heridos en estos hechos de Bilbo: cinco ertzainas y un asistente al mitin de Vox.

El candidato de EH Bildu al Congreso por Gipuzkoa Jon Iñarritu reclamó una investigación.

 

EH Bildu pide explicaciones

«Es intolerable que esto vuelva a ocurrir, que se dispare a la cabeza de una joven que se manifestaba un proyectil de foam y pido al Gobierno Vasco que aclare estos hechos», aseveró Iñarritu. Cree que «los disturbios fueron lamentables, pero lo verdaderamente grave es que ha estado a punto de ocurrir otra desgracia como la de Iñigo Cabacas».

Además, requirió que se aparte a los agentes que «han actuado de manera inaceptable», y advirtió de que, «si bien es cierto que hay sectores más o menos radicales en todos los campos políticos, también hay un sector ultra dentro de la Ertzaintza y con esto no digo que la Ertzaintza o la mayoría lo sean».

Sortu denunció «la violencia empleada por la Ertzaintza», y se solidarizó con la víctima. «El Gobierno Vasco anunció que haría autocrítica tras la muerte e Iñigo Cabacas. No parece que haya servido para que aprendan algo. Una vez más han puesto en riesgo la vida de muchas personas. Urge un debate sobre una policía democrática».

 

Una operación no exenta de riesgos para corregir una fractura «bastante grande»

La joven herida en la mandíbula el pasado sábado por la Ertzaintza en Bilbo fue operada ayer por la tarde en el Hospital de Gurutzeta. Su madre atendió la llamada de GARA mientras su hija estaba en quirófano y explicó que los médicos iban a tener que poner tres o cuatro placas porque la fractura es «bastante grande». Advirtió, además, de que la zona afectada, «de difícil acceso», justo por debajo de la oreja, está atravesada por un nervio. Esta circunstancia suponía un riesgo, ya que podría perder sensibilidad en la boca. Al término de la operación, la madre de la joven informó de que la intervención había ido bien y que «le darán el alta en un par de días».

Sin embargo, añadió que los médicos le transmitieron que «hasta dentro de dos o tres meses» no se podrá confirmar con certeza si ese nervio «ha sido dañado». Asimismo, señaló que «tiene desplazada una parte de la boca», un «problema menor» pero que, en el caso de que perdure, tendrán que prácticarle «un tratamiento de ortondocia».

La madre agradeció «el trabajo y el buen trato recibido» por parte de los médicos. Ahora quiere que se investigue lo sucedido y que se dejen de usar estos proyectiles.

La fractura fue provocada por el impacto de un proyectil de foam, disparado por agentes de la Ertzaintza. La joven explicó el domingo a este periódico que vio cómo un ertzaina le apuntó con su arma a la cara a una distancia no superior a diez metros, moviendo instintivamente la cabeza. Notó el fuerte impacto del proyectil, comenzó a sangrar, y solicitó ayuda a los propios agentes. «Comencé a decir que, por favor, me ayudasen, que me dolía mucho. Ellos me trataron como una puta mierda», señaló antes de recordar las palabras de los uniformados: «Tú te lo has buscado por estar aquí, eso es lo que me respondieron».I.S.