Bellas Artes acoge la mayor retrospectiva sobre Zuloaga
El museo de Bellas Artes de Bilbo ha dedicado una amplia exposición retrospectiva a la figura y obra del pintor eibartarra Ignacio Zuloaga (1870-1945), que explica su trayectoria personal y artística en una muestra compuesta por 95 obras. Se trata de la mayor retrospectiva que se le ha dedicado a Zuloaga, y se podrá visitar hasta el 20 de octubre.

El museo de Bellas Artes de Bilbo repasa la trayectoria de Ignacio Zuloaga (1870-1945) mediante una exposición retrospectiva que, hasta el 20 de octubre, acogerá 95 obras del pintor eibartarra, el 60% de las cuales no han sido antes mostradas en el Estado español, según destacaron ayer en la presentación de la muestra.
La exposición se convierte así en la mayor retrospectiva dedicada nunca al artista vasco, considerado uno de los más cosmopolitas e internacionales de su generación y una figura «indiscutible» de la pintura figurativa mundial, en la palabras de uno de sus los comisarios de la muestra, Javier Novo, jefe del departamento de Colecciones de la pinacoteca bilbaina.
El origen de la exposición está en el encargo que recibieron hace cinco años Novo y el otro comisario de la exposición, el historiador de arte Mikel Lertxundi, de revisar «exhaustivamente» la vida y obra del pintor eibartarra.
A Zuloaga, según explicaron los comisarios, le persiguió a principios del siglo XX la etiqueta de «antipatriota», por sus cuadros y retratos de personajes y pueblos de la llamada «España negra», y, a raíz del golpe de estado de Franco y de la posterior Guerra del 36, en la que se alineó en el bando «nacional» y fue visto como «pintor del régimen franquista».
«Rescatar» a Zuloaga
De esta época es el famoso retrato que pintó, ya septuagenario, del dictador ataviado con la gorra de los requetés navarros, la camisa de la Falange y un pantalón militar, y otro del fundador de la Legión, José Millán-Astray, que no se exhiben en la exposición. Los comisarios explicaron que decidieron no incorporarlos a la muestra para evitar que su presencia distorsionase el objetivo de la misma, que es «rescatar y reivindicar» su figura y trayectoria artística más allá de su apoyo al régimen franquista.
No obstante, esta faceta final de Zuloaga como retratista de importantes personajes del régimen no ha sido obviada en la exposición, ya que en el catálogo que se ha elaborado se analiza de forma exhaustiva esta cuestión.
Además, en la muestra se exhibe el retrato que pintó al militar requeté navarro José María Huarte, comandante jefe del ejército franquista en Zarautz y del incendio del Alcázar de Toledo durante la Guerra del 36.
Los comisarios consideraron que este apoyo al régimen franquista se debió a la intención del pintor eibartarra de «aprovecharse del régimen para promocionar su arte y su pintura» en la última etapa de su vida.
No obstante, los comisarios quisieron destacar que «Zuloaga es una figura artística de tal magnitud» que sobrepasa esta faceta de la vida del artista
Los comisarios zanjaron este debate opinando que «el régimen franquista se aprovechó de Zuloaga y Zuloaga se aprovechó del régimen».
Escena internacional
Novo y Lertxundi también se centraron en el recorrido internacional que tuvo Zuloaga. Subrayaron que del «éxito incontestable» del pintor guipuzcoano en la escena artística internacional dan prueba el que numerosas obras suyas acabasen diseminadas por colecciones particulares y de instituciones museísticas de todo el mundo, muchas de las cuales han sido reunidas para ser expuestas ahora en Bilbo por primera vez.
De echo, en el museo de Bellas Artes se podrán ver significativas obras pintadas por el pintor eibartarra en París –durante sus primeros años de carrera–, Sevilla, Segovia –las que, según detallaron los comisarios, le reportaron más fama como retratista de «la España negra y atrasada»–, los paisajes castellanos, y los retratos de personajes populares, nobles, toreros, artistas e intelectuales internacionales, que realizó a lo largo de los 55 años que duró su trayectoria profesional.
Entre las obras que se muestran en Bilbo los comisarios destacaron el conocido retrato de “El enano Gregorio el botero”, propiedad del Hermitage de San Petersburgo, y obras como “Frente al Moulin Rouge”, “Mujer de Alcalá de Guadaira”, “La del abanico”, el autorretrato que regaló al fundador de la Sociedad Hispánica de Nueva York, y el “Retrato de la condesa Mathieu de Noailles”.
La exposición, patrocinada por la fundación BBK, patrono de Honor de la pinacoteca bilbaina, permanecerá abierta al público desde hoy hasta el próximo 20 de octubre.

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