2019/06/16

Favorable inicio brasileño, con más goles que juego

Un doblete de Coutinho –el primero de penalti y con intervención del VAR– abrió el triunfo carioca (3-0).

Natxo MATXIN
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Más acierto que juego. Es la conclusión del positivo inicio de los anfitriones en el partido inaugural de la 46ª edición de la Copa América. Brasil tuvo que esperar hasta la segunda parte y apoyarse en el VAR para superar a una correosa Bolivia, con un engañoso 3-0 que no representó lo visto sobre el césped, al menos hasta que los dirigidos por Tite se pusieron por delante en el electrónico.

Un doblete de Coutinho, apático en el Barcelona y que con el combinado de su país parece recuperar la alegría que no ofrece con la camiseta azulgrana, allanó el camino de la escuadra carioca, obligada ante su público a levantar un título, algo que no protagoniza desde 2007. Everton, delantero del Gremio, cerró la cuenta brasileña con una jugada individual que culminó mediante un chut preciso desde fuera del área.

Brasil venía de golear en un amistoso frente a Honduras (7-0) y su intención no era otra que repetir la película, pero Bolivia, hasta que le duró la gasolina, se lo puso complicado, cerrando espacios y vaciándose bloqueando carriles. De hecho, a los organizadores les costó media hora generar su primer lance con cierto peligro, mientras su contrastada calidad se iba difuminando a medida que transcurrían los minutos.

Uso histórico del VAR

Además de por entrar en la historia de la Copa América al ser el primer colegiado en emplear el VAR, Néstor Pitana hizo variar el transcurso del partido al señalar un penalti a los diez minutos de la segunda parte. El árbitro argentino se apoyó en la tecnología para castigar una mano de Leonel Justiniano en el área boliviana.

Coutinho transformó la pena máxima de tiro raso y ajustado al poste derecho. Ponerse por delante en el marcador alivió a la canarinha de su autopresión, hasta el punto de encadenar su segunda diana casi a renglón seguido, con un cabezazo del atacante del Barcelona, que cumplía el medio centenar de envites internacionales. Los anfitriones se medirán el próximo martes a Venezuela, un rival que le creará más problemas.