CARAVINAGRE
IRUÑEA

«Me gusta el cuero negro e ir cerquita del mondongo»

¿Cuáles fueron sus primeros sanfermines?

Me compraron cuando mi propietario cruzó la barrera de parrandero avejentado a señor mayor. Finales de los 80 o principios de los 90, cuando echaban “V” en la tele y la gente lucía greñas como McGyver.

¿Usted no envejece nunca?

Me conservo bien. No me gusta moverme mucho de mi cajón. Solo salgo para sanfermines y en las vacaciones.

¿En qué se distingue una mariconera de una riñonera?

Las riñoneras las llevan los adolescentes de cualquier manera, lo mismo para delante que en la cadera. Las venden los hippies. En mi opinión, son un poco guarretas, porque están llenas de papelillos, filtros y picadura de tabaco. Huelen a porraco, ¿sabes? Nosotras tenemos otra clase, tenemos estilo bandolero. A mí me gusta el cuero negro y estoy repletica de billetes de 50 bien doblados. Suelo llevar también un móvil sin whatsapp. Voy siempre para adelante, debajo de la lorza y cerquita del mondongo, para que si alguien mete la mano, mi dueño lo note.

Mucho se ha hablado de la etimología de su nombre.

Son etiquetas que apestan a heteropatriarcado. Todo lo que se salga de la faja roja se mira como por encima del hombro. A mí me llevan hombres de pelo en pecho y lo mismo da que sean heterosexuales que tiernos ositos.

Confirmamos, pues, que llevar mariconera no es señal de ningún tipo de orientación sexual.

Lo único que señala una mariconera es que quien la lleva se va a coger una manga de impresión y que hace lustros que perdió la costumbre de alternar por ahí. Hay que aplicar la lógica. Si alguien sale de casa previendo que será incapaz de mantener la billetera dentro del bolsillo, es porque se va a pimplar como una abutarda. Por decirlo de alguna manera, soy toda una declaración de intenciones.