2019/07/12

La chica de Glasgow que quería triunfar como cantante de country en Nashville
Mikel INSAUSTI
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Dentro del cine internacional el año 2019 será recordado como el de la consagración de la actriz y cantante irlandesa Jessie Buckley, y a buen seguro que su nombre va a sonar en la temporada de premios que se abre con los Óscar. Además de estar presente con la película que ahora se estrena, y tras hacerse popular como protagonista femenina de la serie de televisión “Chernobyl”, tiene otros cuatro largometrajes más en espera: El biopic sobre Judy Garland “Judy”, el trhiller de espionaje “Ironbark”, lo nuevo del cineasta de culto Charlie Kaufman “I’m Thinking of Ending Things” y la cinta familiar “Los viajes del Doctor Dolittle”.

“Wild Rose” (2018) sigue la rica tradición del cine británico que sabe hacer llegar la temática social al gran público, incluso cuando se trata como en este caso de un drama musical realizado en estilo independiente por un director hasta ahora poco destacado, toda vez que es la primera vez en que Tom Harper tiene un buen material entre manos, con un guion que viene firmado por Nicole Taylor.

Cuenta la historia ficticia de Rose-Lynn Harlan, una chica de Glasgow que sueña con dejar su Escocia natal para viajar algún día a Nashville, para poder triunfar como artista de música country. Pero su realidad dista mucho de semejante quimera, porque acaba de salir de la cárcel y tiene dos hijos pequeños que están con la abuela, papel que interpreta Julie Walters. Es ella la que le presiona para que siente la cabeza y empiece a ser responsable, algo que intenterá con un trabajo como limpiadora. Pero en el camino se le cruza una oportunidad para comenzar su carrera como cantante, y debera entonces elegir entre su familia y su verdadera pasión.

La credibilidad del personaje reside en la gran voz que atesora Jessie Buckley, iniciada como finalista de un Talent Show televisivo y curtida después en el teatro musical.