2019/09/10

Belén Martínez
Analista social
«Colonial», dijo la sartén al cazo

El Tratado de Tordesillas (1494) estableció un reparto de zonas de navegación y conquista del océano Atlántico y del Nuevo Mundo entre las coronas castellana y portuguesa. La colonización sigue impactando sobre el medio ambiente y sobre nuestra visión de cómo compartir los recursos hídricos y forestales.

Cosas tenedes. Jair Bolsonaro denuncia la mentalidad colonialista de Emmanuel Macron, por proponer que cuestiones amazónicas fueran tratadas en el G7. ¿Habría brindis final con bebida espirituosa, tipo cachiri?

El presidente Bolsonaro es anticomunista, reaccionario, misógino, homófobo y racista. Exculpa a torturadores, abomina la pedagogía de las y los oprimidos y desprecia a los afrodescendientes, de los que opina que «no sirven ni para la reproducción». Su «Deus acima de todos» se fundamenta en la bula papal “Dum diversas”, de Nicolás V (1452), que legitimaba el comercio de esclavas y esclavos simbolizado con el chicote (látigo).

Ni el G7 ni la demagogia de la soberanía nacional son la alternativa a la depredación económica, social y ambiental. Detrás del eslogan «Brasil acima de tudo» (Brasil por encima de todo) se esconde una política de explotación y especulación –instaurada durante la dictadura militar– del ecosistema más antiguo del planeta, donde (aún) viven indias y quilombos.