2019/09/10

La Mancomunidad de Iruñerria se decidirá casi a contrarreloj

Tras la resolución del asambleísta por Uharte, que será de EH Bildu, la presidencia de la Mancomunidad puede decidirse en función de que se sustituya a las dos ediles de Iruñea que se han convertido en consejeras. Hará falta un pleno extraordinario antes del 26.

Aritz INTXUSTA|IRUÑEA
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Las últimas semanas han llovido las críticas contra el presidente de la Mancomunidad de Iruñerria, Aritz Ayesa, por no convocar la asamblea para renovar la dirección de la MCP. Todas le llegaban desde Navarra Suma, que le recordaban el plazo legal de tres meses desde las elecciones para ejecutarse la renovación. Pero, detrás de las prisas, lo que se escondía era un intento de burlar la mayoría real que existe en la asamblea. Porque el retraso, además, ha sido mínimo. El mandato actual durará cuatro años y 17 días.

Ayesa pertenece a EH Bildu, pero no llegó a la dirigir la MCP únicamente con los votos de esta formación, sino a través de un acuerdo plural con otras formaciones de izquierda y grupos independientes. Y la posibilidad de un acuerdo así en la próxima asamblea, fechada para el día 26 septiembre, está hoy sobre la mesa. Navarra Suma ha mejorado mucho su posición con respecto a la que tuvo UPN hace cuatro años, pero las cuentas para hacerse con el cargo no le saldrán en caso de que el PSN vote a un candidato propio sin opciones. O, mejor dicho, lo previsible es que no le salgan. Y de ahí tanta urgencia y presión.

Hasta este viernes pasado faltaban por nombrarse tres asambleístas de la MCP. Uno por la localidad de Uharte, donde el juego de mayorías ha cambiado tras la renuncia de la alcaldesa del PSN y su no sustitución, y dos por el Ayuntamiento de Iruñea (debida a la dimisión de dos concejalas para convertirse en consejeras).

«En Uharte hemos nombrado al alcalde, Alfredo Arruiz, representante en la Mancomunidad el viernes. Aquí estamos creando comisiones y sacando trabajo sin parar. Mañana y tarde, de lunes a domingo. Vamos dos meses retrasados en todo por culpa de lo sucedido», comenta Isa Etxeberria, concejala de Uharte. De este modo, la posibilidad de que un acuerdo coral para desbancar a Navarra Suma llegue a buen término gana un entero más, ya que Arruiz pertenece a EH Bildu.

El pleno de Iruñea, clave

La sustitución de las ediles de Iruñea Itziar Gómez (Geroa Bai) y Elma Sáiz (PSN) sería el siguiente paso. Y este episodio es el que, hoy por hoy, sigue sin fecha. Los 27 concejales de la capital tienen rango de asambleístas. La no sustitución de Gómez y Sáiz beneficia a Navarra Suma, pues se quita de encima una abstención y un voto a la candidatura rival (el de Gómez). Para que se formalice su sustitución tiene que celebrarse un pleno extraordinario. El alcalde Enrique Maya se ha comprometido a convocarlo para no alterar la mayoría, pero por el momento no lo ha hecho. De ahí la salida en público de la semana pasada de EH Bildu alertando de un posible «pucherazo».

El pasado 27 de agosto, la oposición forzó a Maya a convocar un pleno extraordinario y efectuar ya la sustitución. La urgencia viene forzada porque la ausencia de las dos ediles deja al alcalde con una mayoría falsa (Navarra Suma se quedó a uno de la mayoría absoluta). Desde entonces, el alcalde está obligado a convocar fecha en los 15 días hábiles siguientes y, en caso de no cumplir, el secretario municipal debe hacerlo en su lugar. Antes del día 26 en todo caso.

Lo previsible, por tanto, es que los 54 asambleístas estén en sus asientos el día 26 a las siete de la tarde. En caso de que así sea, habrá 22 de NA+ y 14 de EH Bildu (que subirían a 17 si se alía con Geroa Bai). Por su parte, el PSN tiene 7 y puede hacer que la Mancomunidad caiga de un lado o del otro, pero por de pronto parece dispuesto a lavarse las manos con una abstención (o votando a su propio candidato como hicieron hace cuatro años, cuando tampoco hubo mayoría absoluta). La clave, en consecuencia, reside en qué harán los ocho independientes.

Si a 54 se le restan los 7 del PSN, la mayoría absoluta está en 24. Sin el nombramiento de Arruiz y la sustitución de Gómez, Navarra Suma tenía la victoria en la mano. Como sus intentos de meter prisa le han fallado, ahora necesita que dos de los ocho independientes le den su apoyo. Parece fácil, pero lo tiene complicado. Hará falta «foto finish».