2019/09/11

Raimundo Fitero
Obviedades

Las obviedades pueden coinvertirse en manifiestos impulsores de una nueva concepción de la realidad sociopolítica. Que la Fiscalía General del Estado español diga con rotundidad: ETA ha muerto, se puede considerar como el punto de inflexión para que algunos pierdan la esperanza de seguir cobrando sueldos extras, que algunos políticos tengan que buscarse otra percha en donde colgar sus paranoias y para que algunos medios de intoxicación tengan que seguir buscando en los estercoleros de todas las cloacas algún residuo de una mierda olvidada, aunque no se sepa si propia o ajena.

Es obvio, Cayetana Álvarez de Toledo, tiene que aprenderte otro verso para que cuando mire al señor Cantó a los ojos, deba poner otra cara menos tanguera y escribir poemas en catalán para juntar tres mentiras encadenadas que suplanten la falta de argumentos. La obviedad de hoy es que coincide la Diada en situación de espera de sentencia y los aniversarios del pinochetazo que asesinó a Allende y las esperanzas chilenas y del cono sur americano y las Torres Gemelas, ese confuso acto violento que marcó un punto y aparte de las relaciones internacionales y que puede considerarse como el inicio de una no declarada tercera guerra mundial que sufrimos fragmentariamente.

Pero seguiremos temiendo más por lo que va a hacer el loco despeinado del Brexit y por los disparates egocéntricos de Iglesias y Sánchez y sus consecuencias en estos momentos no visibles. Todo bloqueado, todo a la espera de milagros o confiando en los cuentos de la lechera electoral. El Parlamento británico, cerrado por la Reina parece ser que, con informes falsos dados por Boris, ese perdedor nato que busca ganar para que perdamos todos y empiece el desmontaje de esa Europa difuminada. En breve desenlaces que nos colocarán ante el abismo.