2019/10/09

CHARLES MOORE
CAPITÁN DE BARCO E INVESTIGADOR MARINO

Charles Moore ha participado como ponente en el 29º Congreso de la Asociación Internacional de Residuos Sólidos, en Bilbo. Hace 20 años se topó con una enorme isla de plástico en el Pacífico y opina que en el futuro tendremos «islas y playas de plástico donde nos tumbaremos para tomar el sol».

«En el futuro tendremos playas de plástico donde nos tumbaremos a tomar el sol»
GARA|BILBO
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En una entrevista con la agencia Efe, en el marco del 29º Congreso de la Asociación Internacional de Residuos Sólidos (ISWA), el capitán estadounidense e investigador marino Charles Moore, quien hace 20 años documentó en el Océano Pacífico una isla de plásticos de 1,6 millones de kilómetros cuadrados, califica la situación de «irreversible y permanente».

La mitad de los plásticos que flotan en el mar se deshace en partículas tan pequeñas como granos de arena, lo que indica que en el futuro «tendremos no solo islas, sino playas de plástico donde nos tumbaremos para tomar el sol».

Para Moore, no existe hasta el momento un método eficaz capaz de retirar o aspirar esa cantidad de plástico, de un peso estimado de 80.000 toneladas, ni siquiera el proyecto puesto en marcha por el joven danés Boyan Slat, de 23 años, y su ONG Ocean Cleanup Foundation. «Es un fraude, una fantasía», opina el marino. «El dinero empleado en el proyecto –unos 30 millones de euros– debería ir a cosas importantes, como manejar los residuos en tierra (...) El concepto es malo, la escala es ridícula y el dinero que ha acumulado debe ir a mejores ideas».

La isla de basura flotante descubierta por Moore cuando navegaba de Miami a Los Angeles está formada por más de 1,8 billones de plásticos que amenazan a las aves, a los peces y a los propios barcos, porque «las redes y los cabos se enredan y causan miles de dólares de daños». Para Moore, la situación es «irreversible y sigue aumentando», porque «no hay tecnologías que mejoren la situación y las cosas que hacemos no llegan al nivel de importancia para evitar un desastre en el mar».

Según datos publicados por la revista “Scientific Reports”, unas mil tortugas mueren cada año enredadas en basura marina, y la ONU calcula que los plásticos matan cada año a cerca de un millón de animales en mares y océanos.

Moore apela a una «gran revolución mundial», porque «el léxico no es suficiente para moderar el daño; tenemos los métodos, tenemos la posibilidad de hacer la revolución y hay chispas de activismo que tendremos que aprovechar».

«Podemos hacerlo, pero...»

El investigador marino, quien lleva dos décadas impartiendo conferencias sobre las islas de plástico y concienciando a la sociedad sobre la necesidad de reducir el consumo de estos materiales, rechaza el modelo de producción actual e insta a la ciudadanía a imitar el activismo juvenil. «Tenemos la tecnología para unirnos, podemos hacerlo, pero no se puede combatir la polución del plástico en un solo país; todo el mundo tiene que participar y tenemos que aprovechar la posibilidad que nos brindan los medios de comunicación», subraya.

Invitado como ponente en el congreso anual de ISWA, que arrancó este pasado lunes y finaliza hoy, Charles Moore aplaude las ideas revolucionarias de muchos de los asistentes que, como los jóvenes, «tienen ganas de cambiar», aunque lamenta que «las grandes masas no se unen a ellos».