Asier AIESTARAN
ATLETISMO

Kipchoge cruza el límite humano

El keniata abre una nueva era en el mundo del atletismo tras romper la histórica barrera de las dos horas en maratón.

Eliud Kipchoge, récordman mundial de maratón, logró su objetivo de ser el primer hombre en bajar de las dos horas en la distancia de maratón, 42,125 kilómetros que el keniata completó en un tiempo de 1h59.40.

Con la ayuda de 41 liebres, varios de los mejores fondistas y medio fondistas del mundo entre ellos, Kipchoge tomó la salida a las 8.15 con unas condiciones meteorológicas propicias para la prueba, aunque al final no fueron todo lo idílicas que se había pensado: había bastante humedad y cayeron unas gotas en los últimos kilómetros.

No obstante, la de ayer fue una mañana fresca en Viena, con gran presencia de público en el recorrido totalmente llano preparado para la ocasión –en un circuito de 9,6 kilómetros perfectamente acondicionado–, que permitió a Kipchoge mantener el ritmo marcado de 2:50 el kilómetro a la perfección.

Con cinco liebres por delante, pegaditos a él, y dos más por detrás, el grupo ha seguido a rajatabla la línea láser que marcaba el coche de Ineos, patrocinador y organizador del evento. Entre las liebres se encontraban por ejemplo los tres hermanos noruegos Ingebrigtsen –Henrik, Filip y Jakob–, el etíope Selemon Barega, reciente subcampeón del mundo de los 5.000 metros, así como Bernard Lagat y Paul Chelimo, grandes especialistas africanos nacionalizados como estadounidenses.

Kipchoge, con una zancada muy medida, no mostró ninguna flaqueza en ningún momento, y viendo que el objetivo se iba a cumplir con éxito, a falta de un kilómetro primero se retiró el coche y luego las liebres, dejando vía libre para que Kipchoge afrontara los últimos metros con una gran sonrisa.

Fiesta total en la llegada, abrazos entre todos los atletas, y un Kipchoge feliz que se permitió seguir corriendo como si nada para festejar lo logrado con el público, consciente de que en Kenia la gente abarrotaba las calles celebrando su hito.

Y ojo, porque si la barrera de las dos horas parecía un límite insalvable para el ser humano, visto lo de ayer, se puede pensar que dentro de no mucho se bajará de 1h59.00.

«Mi cabeza y mi corazón»

«Desde los primeros kilómetros estuve realmente cómodo. He estado entrenando para esto. He puesto mi cabeza y mi corazón en correr el maratón en menos de dos horas para hacer historia y enviar un mensaje a todo el mundo de que ningún humano tiene límites», explicó Kipchoge tras firmar la hazaña.

El keniata reconoció que sintió una «gran presión» antes del inicio debido a las llamadas de ánimo como la del presidente de Kenia, Uhuru Kenyatt, pero que la llegada «fue el momento más feliz de mi vida, supe que iba a hacer historia».