2019/11/08

Solo o en compañía de la cuadrilla de toda la vida
M.I.

El actor Guillaume Canet ha ido probando distintos registros en la dirección, y ya va por su sexto largometraje. Antes había rodado “Mon idole” (2002), “No se lo digas a nadie” (2006), “Pequeñas mentiras sin importancia” (2010), “Lazos de sangre” (2013) en los Estados Unidos y “Cosas de la edad” (2017). Y si en un momento dado se animó a rodar en inglés fue gracias al éxito en el mercado francófono de “Les petits mouchoirs” (2010), traducida como “Pequeñas mentiras sin importancia” en la versión doblada. No es de extrañar que haya acabado por hacer una continuación de su película más taquillera, y que ha vuelto a sumar en su país de origen más de tres millones de espectadores, gracias a la familiaridad del público con los personajes que componen esta cuadrilla de amigos y amigas.

Ni qué decir tiene que en “Pequeñas mentiras para estar juntos” (2019) repite el lujoso reparto coral en su integridad, nuevamente encabezado por François Cluzet. Se supone que han pasado siete años desde la entrega anterior, y que el protagonista pasa por una depresión que le lleva a querer estar solo en su casa de la costa. Pero sus colegas le dan una sorpresa, y se presentan allí sin avisar para celebrar su cumpleaños. La forzada reunión genera nuevas tensiones en torno a la necesidad o no de las relaciones en grupo.