Lachgar y Barrachina ganan por sorpresa bajo la lluvia
El atleta marroquí afincado en Errenteria y la alicantina se impusieron en el año del centenario de laprueba, que estuvo protagonizada por las lluvias y varias afecciones por las elecciones estatales.

Noviembre suele ser un mes muy cambiante de un año para otro en cuanto a meteorología se refiere. No hace muchas ediciones, el calor hizo estragos entre los corredores; ayer, en cambio, las lluvias intermitentes –fue salvaje en el arranque y dio tregua en la segunda mitad de carrera aunque hubo muchos charcos en el trazado y rachas de granizo– y los 7-8 grados de temperatura hicieron de la 55ª edición una prueba muy dura.
Que se lo digan a los 27.084 valientes que tomaron la salida en Behobia –había un total de 33.341 inscritos–, a los 25.479 que alcanzaron la meta del Boulevard donostiarra –hubo 1.422 descalificados– o a los 265 que se vieron obligados a la retirada.
Entre todos ellos, el atleta marroquí afincado en Errenteria Chakib Lachgar, en categoría masculina, y la alicantina Gema Barrachina, en la femenina, fueron los más rápidos. El reciente ganador de la Donibane Lohizune-Hondarribia empleó un tiempo de 1h00:57 en un final de carrera espectacular, ya que aventajó en solo cuatro segundos al gran favorito, el villabonatarra Iraitz Arrospide, vigente campeón mundial de los 50 kilómetros en ruta.
Desde los primeros kilómetros el guipuzcoano se puso a liderar la carrera. Encabezaba un grupo de una decena de corredores por un Paseo de Colón de Irun (km. 1,5) donde se vio la primera afección de la prueba debido a la jornada electoral –hubo un total de cinco desvíos–.
El bypass situado al inicio de la calle principal de la localidad hizo que los participantes pasasen por un carril u otro de la carretera –en medio se instalaron unas vallas–, dependiendo de si los electores necesitaban ir a las urnas situadas en las mesas electorales en las inmediaciones. Esto hizo algo más fría la carrera –y algo peligrosa debido a que los corredores se amontonaban más que de costumbre por ese paso–, ya que los seguidores quedaban algo lejos de los corredores dependiendo en qué acera se situaban y por qué lado de la carretera transitaban los protagonistas. Esto no fue impedimento para que los deportistas notasen el aliento de los primeros aficionados, solo unos pocos comparados con los que se verían hasta la meta.
Con el paso de los kilómetros, Arrospide, Lachgar, el gasteiztarra Iván Fernández y el aragonés Jesús Olmos se quedaron solos en cabeza e incluso parecía que Lachgar era el que se descolgaba, cediendo por momentos hasta 10-15 metros respecto al trío de cabeza.
Pero el norteafricano fue capaz de aguantar cerca hasta la última recta y, procedente del 1.500, su cambio de ritmo en el último kilómetro fue capaz de dejar atrás a sus rivales.
Así, el sueño de Arrospide de ganar la Behobia-Donostia deberá esperar, al menos, un año más. El de Villabona fue segundo con un tiempo de 1h01.01, repitiendo el mismo puesto de la edición anterior. Iván Fernández completó el podio, por lo que dos vascos se subieron al cajón en el Boulevard, aunque se cumplen 25 años sin triunfo euskaldun, desde que Diego García se impusiera en 1994.
Menos emoción en la chicas
La prueba femenina tuvo menos emoción. En el inicio, con Haile Gbrselassie de padrino y bajo una lluvia torrencial que luego fue remitiendo, fueron las etíopes de Etiopía-Utopía las que marcaron el ritmo.
A media carrera, Gema Barrachina, como si quisiese hacer un guiño al que sería vencedor masculino, se marchó en solitario en Errenteria, y realizó los últimos kilómetros sin otra compañía que la lluvia, y el apoyo de los miles de aficionados que animaron desde los arcenes, para vencer sin dificultad en el centro de Donostia.
La canaria Aroa Merino, la “Reina de la Behobia” con tres triunfos seguidos en las ediciones precedentes, no tuvo su día; el frío heló sus piernas y desde la salida estaba claro que no iba a poder reeditar triunfo –finalizó en séptima posición–.
El tiempo final de Barrachina fue de 1h11:38. Diana Martín entró a 15 segundos de la vencedora, mientras que Gisela Carrión ocupó la tercera plaza del podio.
Barrachina, Martín y Carrión solo fueron tres de las 6.865 corredoras participantes en el año del centenario, un 25,35%, lo que supone un nuevo récord. El objetivo de la organización es que para 2025 las inscripciones femeninas lleguen al 50%.
La edición del centenario también vio alzar los brazos a los rollers Aitor Vacas y Nere Carrera. ¡Zorionak a todos los osados!

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