2019/11/25

Se repite la historia de hace 60 años

Con un tiempo para cada equipo, el Athletic se hizo con los tres puntos del derbi de El Sadar, gracias a un gol de Kodro a falta de once minutos para la conclusión. La escuadra rojiblanca acabó con la sobresaliente trayectoria rojilla de 31 encuentros caseros seguidos invicta.

Natxo MATXIN
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OSASUNA 1

ATHLETIC 2

 

Como hace seis décadas, el Athletic volvió a romper la sobresaliente racha casera de Osasuna, que hasta ayer encadenaba 31 partidos consecutivos en Liga sin perder en El Sadar. La escuadra rojiblanca confirmó lo bien que se le da el campo iruindarra –cinco victorias en sus últimas seis visitas– y protagonizó su primer triunfo a domicilio en lo que se lleva de torneo de la regularidad. Por su parte, los anfitriones echaron mucho de menos las sensibles bajas y no desplegaron el nivel al que tienen acostumbrado a su público, con toda una primera parte desaprovechada y errores defensivos de bulto en las dos dianas que encajaron.

Fue un derbi con dos periodos bien diferenciados, uno para cada contendiente, pero que terminó por decantarse en un lance que en principio no entraña- ba aparente peligro, pero que posibilitó el definitivo 1-2, debido a la poca contundencia rojilla, bien aprovechada por dos jugadores de recambio del Athletic, Lekue y finalmente un Kenan Kodro, cuestionado en Bilbo y que pidió perdón cuando marcó a la que fue su hinchada no hace tanto tiempo.

Acertó de pleno el técnico rojiblanco, Gaizka Garitano, en su decisión de alinear de inicio a Oihan Sancet –estreno como titular con el primer equipo– con la idea de poner sobre el césped un enganche entre líneas. Junto al iruindarra, la constante movilidad de los futbolistas más ofensivos –Raúl García, Williams y Córdoba–, sumada a la oportuna batuta de Unai López, hizo desaparecer del césped a un desconocido Osasuna.

Con dos-tres pases, los visitantes llegaban con inusitada facilidad a los dominios de Sergio Herrera, mientras los locales, mucho peor colocados sobre el verde, se vaciaban corriendo sin rédito y perdiendo la mayoría de los lances. Solo el VAR evitó que el Athletic se adelantase en el luminoso cuando apenas habían transcurrido ocho minutos de juego, cosa que sí hizo llegado el 21 con una jugada al primer toque entre Córdoba, Sancet y un Williams que sumaba su tercer tanto liguero.

Un Osasuna acomplejado

Desarbolado, y podría decirse que hasta cierto punto acomplejado, Osasuna no era ni rastro del equipo fiable de sus recientes victorias caseras ante Villarreal, Valencia y Alavés. Los pupilos de Jagoba Arrasate, espesos y con una distancia entre líneas que ya les había penalizado en anteriores choques, bailaban al son vizcaino, sin un recuperador como Oier, un baluarte en el juego aéreo caso de Aridane o la bala por la derecha de Nacho Vidal.

Pese a ello, el arreón rojillo previo al descanso bien pudo traer a la escuadra navarra el premio del empate, pero dos extraordinarias intervenciones de Unai Simón –manopla a cabezazo colocado de Juan Villar y brazo fuerte a otro testarazo de Darko– casi seguidas impidieron que el encuentro se retomase en la segunda parte con tablas en el electrónico.

Durante el receso, tuvo que haber en el vestuario osasunista palabras gruesas para invertir la tendencia del partido y ello se notó al comienzo del segundo periodo. Además, el Athletic se vio obligado a relevar a Raúl García, con un golpe y que se las había llevado todas de cabeza en la primera parte, junto a que el combustible de sus piezas más creativas empezó a escasear.

Todo ello trajo consigo un vuelco en la dinámica del derbi, con unos locales metidos, ahora sí, en la faena de igualar la contienda como fuera y los vizcainos aguantando el chaparrón, introduciendo músculo en la medular. Rubén García, que luego tendría que retirarse lesionado, algo que lo notó el cuadro rojillo, marró una clara oportunidad y Roberto Torres, por partida doble y en apenas dos minutos, preludiaron el 1-1.

Tres minutos claves

Este llegaría después de un doble cambio ofensivo de Arrasate –ayer apenas aportaron los que salieron desde el banquillo– tras remate con el exterior de un Chimy Ávila que se adelantó a Yuri y que firmaba así su cuarta diana liguera. Con algo más de un cuarto de hora por delante, en ese momento sí alguien parecía estar más cerca del triunfo era Osasuna, llevado en volandas por sus seguidores, aunque el empate se antojaba como justo a la vista de la suma de méritos de unos y otros.

Sin embargo, el equilibrio duró apenas tres minutos. Lo que tardó el Athletic en poner un balón bombeado dentro del área rival, que la zaga rojilla fue incapaz de cortocircuitar hasta por cuatro jugadores para mayor beneficio de los atentos Lekue y Kodro, y gran regocijo de la parroquia rojiblanca desplazada hasta Iruñea, que ya se veía sufriendo hasta el pitido final. El 1-2 resultó un mazazo para los anfitriones, que ya no darían pie con bolo en los últimos diez minutos, mientras los visitantes bien pudieron sentenciar con un disparo con la pierna diestra de Yuri y un mano a mano de Williams, que no supo concretar ante Sergio Herrera.

En todo caso, el envite, que sirvió para festejar los 300 encuentros ligueros de San José, ya estaba en el zurrón del Athletic, que le sirve para permanecer una jornada más en posiciones europeas. En el caso de Osasuna, será cuestión de comprobar cómo encaja esta derrota en su visita al estadio del Espanyol.

 

Jagoba Arrasate habla de errores decisivos y Gaizka Garitano presume de equipo fiable

Para el preparador rojillo, Jagoba Arrasate, una de las claves de la derrota de su equipo estuvo en los «errores decisivos» que cometieron en los dos goles del Athletic. «Sabíamos que esto podía pasar y ha sido una pena porque era un partido especial para la afición», se refirió a la conclusión de la racha casera de la escuadra navarra.

«En la primera media hora, ellos han estado mucho mejor posicionados y no nos han dejado. En la segunda parte hemos sido nosotros mismos y arriesgado, pero no defendimos bien el 1-2, lo que ha llevado a un final diferente al que pensábamos, que era acabando en su área», analizó.

Al menos, sí que destacó el «gran esfuerzo» realizado por sus jugadores y la ayuda que recibieron desde la grada, «que nos ha pemitido empatar». Apuntó que, con los cambios, quiso ir a por el partido. «Por querer ganarlo, lo hemos perdido», sentenció.

Por su parte, el técnico del Athletic, Gaika Garitano, presumió de la «fiabilidad» que tiene su equipo. «Podremos jugar mejor o peor, pero competimos bien y eso es muy importante en el fútbol», amplió. «Veníamos buscando esta victoria fuera de casa desde hacía tiempo, hemos sido sólidos y sabido sufrir», valoró el de Derio.

Resaltó el buen primer tiempo de su equipo, «con jugadores con más fútbol», y el hecho de aguantar tras el descanso las «arremetidas» de Osasuna que, «por algo llevaban 31 partidos seguidos sin perder en casa, ya que aquí, sin sufrir, no gana nadie», señaló el míster rojiblanco.

También singularizó el rendimiento de la escuadra vizcaina en las actuaciones de Sancet, «un jugador que es diferente por su desparpajo y conducción, algo que necesitamos» y Kodro, «al que le ha pesado no ser de Lezama, pero que es uno de los mejores profesionales de la plantilla y un gran chaval».N.M.