2019/12/02

FRANCIS LAFARGUE
RELACIONES PÚBLICAS DEL KERN PHARMA

El de Biarritz ha dedicado la mitad de sus 64 años a apoyar al Reynolds-Banesto de José Miguel Etxabarri y Eusebio Unzue y al Euskadi Murias de Jon Odriozola para manejarse al otro lado de los Pirineos. Mantiene viva la llama de la afición al ciclismo que le ha llevado a aceptar la propuesta del Kern Pharma para buscar un buen calendario y ayudarle a crecer porque ve un proyecto de futuro.

«Este proyecto tiene futuro. Si no, no entro, no me interesaría»
Joseba ITURRIA
1202_kir_ciclismo

Lafargue fue anunciado el martes como relaciones públicas del Kern Pharma para ayudarle sobre todo en el ciclismo francés como hizo con el Reynolds-Banesto (1983-2010) y con el Euskadi Murias (2015-19).

¿Recuerda cómo empieza a trabajar con equipos con el Reynolds?

Fue en 1983 durante la Vuelta al País Vasco en una etapa que terminaba en Ibardin. Saludé a José Miguel Etxabarri, al que conocía de hacía unos años, y me pidió que bajara al hotel, que me iba a dar un póster. Si no bajo ese día al hotel igual no estaría aquí. Empezamos a hablar del equipo Reynolds, que había ganado la Vuelta el año anterior y que estaba invitado para correr su primer Tour ese 1983. Yo era joven, tenía 28 años y una gran afición y me dijo que fuera con ellos, que necesitaba alguien que hablara francés, que conociera el ciclismo, que tuviera afición y estuviera libre. Así hice mi primer Tour.

¿Cómo fue su etapa de corredor y cómo conoce a Etxabarri?

Fui ciclista de la quinta de Dominique Arnaud, que corrió en Reynolds, y Duclos Lasalle, pero no era tan bueno como ellos. Lo dejé antes de ir a la mili y me pasé al rugby, un deporte más fácil que me gustó y jugué hasta los 28 años. El rugby es cultura, es un deporte que me ha dado y con el que he aprendido mucho. A José Miguel lo conocí cuando corría en el Aviron Bayonnais. Él tenía un tío que fue entrenador de fútbol de mi padre y coincidíamos en carreras. Cuando él pasó al BIC (1969-70) no había tantas carreras y era nuestro ídolo. Entre los dos había una sintonía, feeling, y en Bera en 1983 empezó todo.

Vivió desde dentro los mayores éxitos de Delgado e Indurain...

Pasé de la guardería a la Universidad. Me encontré en el Tour, viví los mejores momentos con las victorias de Pedro Delgado y Miguel Indurain. He sido un privilegiado por estar dentro del equipo con ellos. Ha sido la suerte de mi vida profesional. Un privilegio. Estuve con Abarca, la empresa del equipo, hasta 2010. Incluso cuando Movistar entró de sponsor estaba en la concentración de Palma, pero veía que había cambiado la gente, la forma de trabajar. Entró mucha gente de fuera y enseguida vi que no podía seguir como antes. Hablé con la dirección y de mutuo acuerdo decidimos desvincularnos y me he buscado la vida de otra forma.

Y volvió con Murias en 2015 de la mano de Jon Odriozola...

Le conocía de correr con nosotros en Banesto (1998-2003), que vinieron corredores nuevos como Menchov, Mancebo, los Osa, Zandio, Lastras, Arrieta, Flecha... Era una época nueva después de lo vivido con Miguel. Entonces conocí a Jon y algunos años después cuando me llamó para echar un cable no lo dudé. Es una pena que desaparezca un equipo y Murias más. He conocido grandes equipos, grandes corredores, grandes momentos y otros más complicados y guardo un sabor exquisito de los cinco años en Murias. Lo que han conseguido los corredores y el grupo humano que estaba detrás es casi imposible ahora. Hace 20 años había muchas carreras y alguna etapa te caía. Ahora ganar es mucho más complicado y ganar dos etapas en dos participaciones en la Vuelta es inesperado. Son resultados impresionantes, estoy muy orgulloso de haber participado en el Murias.

Cuando Murias era continental le consiguió muchas invitaciones a carreras francesas y Kern Pharma necesita eso en su debut...

Mi rol es ayudar en ese sentido. Abrirle las puertas de las carreras internacionales y lo haré lo mejor posible. Me he puesto a trabajar para la temporada con los organizadores. Hay que pelear ya. En los primeros años de José Miguel fue pionero al ir a Francia a correr. Íbamos a Midi Libre, que no era fácil, a Plumelec, a la Ruta de Pirineos... Y entonces no había móvil, ni fax, ni túnel de Belate. Todo era muy complicado. Ahora también es muy complicado porque con un equipo continental no resulta fácil correr. Esta nueva temporada hay una reforma y va a ser más complicado aún porque se va a beneficiar a los equipos de segunda división. Pero vamos a insistir y mi papel es, conociendo a organizadores y viendo que hay posibilidades y más futuro con este nuevo equipo Kern Pharma, darle confianza. Va a ser complicado, pero nunca ha sido fácil. El primer año con Murias también me costó. Conocía a un organizador y me hacía recorrer toda Francia para reunirme con él, para correr Ruta del Sur hubo que hacer muchos sacrificios... No es mandar una carta y te invitan porque eres Francis. Hay que tener un poco de confianza.

¿Le motiva que Kern Pharma quiere dar el salto en 2021?

Este proyecto tiene futuro. Si no, no entro. No me interesaría. La continental es una categoría que no tiene sentido. Es muy complicada. Tienes que pasar a Segunda o sub'23, pero tenemos la obligación de pasar por continental y el primer año va a servir para poner en marcha la logística. La gente tiene ilusión, es un equipo muy joven que necesita más maduración y experiencia y puede tenerla corriendo en carreras internacionales. Van a progresar. Si seguimos el ejemplo del Murias, progresaron mucho corriendo la Copa de Francia. Año tras año se han consolidado y han hecho cosas, se han ganado el respeto.

Creo en este proyecto, me lo han presentado de buena manera, con mucha ilusión, y creo que hay que creer. No sé si durará cinco años o más, por lo menos mi papel es ayudar, hacer compartir mi experiencia y darle al ciclismo lo que me ha dado. Lo más fácil es ser fatalista. No sale el equipo Murias e ir al paro, pero hay que ayudar siempre y cuando tengas la afición. Si no la tuviera no estaría aquí. Siempre la llama la he tenido encendida. Además es gente conocida. Pamplona es mi segunda ciudad. No voy a lo desconocido. Conozco a Juanjo Oroz y a Manolo Azcona. Lo mismo que con Jon, voy con los ojos cerrados. Son gente sana. Me acuerdo que me pidieron que convenciera a Manolo para que Amador pudiera correr el Tour del Porvenir del 2008 con el equipo de la UCI. Manolo me decía que había corrido mucho, pero al final le convencí y menos mal, porque le metimos en el tren de Hendaia a Tours y ganó el prólogo y acabó quinto en la general. Fui a recogerlo con Manolo Azcona y vino a mi casa.

En 1983 José Miguel me llamó y pasé de la guardería a la Universidad. Me encontré en el Tour y viví los mejores momentos con las victorias de Delgado e Indurain. He sido un privilegiado.Guardo un sabor exquisito de los cinco años en Murias. Lo que han conseguido los corredores y el grupo humano que estaba detrás es casi imposible ahora.