Un universo que se beneficia de la moda de los unicornios

Confieso que no conocía el universo Bayala, pero me ha sorprendido lo extenso que es y la cantidad de criaturas mágicas que lo habitan. Hay elfas, unicornios, pegasos o caballos alados, y hasta tiene una zona marina con sirenas encantadas y todo. Es curioso que ahora que Disney está intentando dejar atrás sus cuentos de hadas y princesitas, en Europa se pongan de moda los unicornios y haya toda una industria alrededor de la venta de este tipo de figuras. Bayala cuenta en Alemania con toda una gama de juguetes y juegos de mesa, a la que hay que sumar los videojuegos como principal fuente de ingresos. No es de extrañar, por tanto, que la correspondiente versión cinematográfica llegue a la cartelera navideña, seguramente para quedarse.
Habrá que irse familiarizando con sus personajes, entre los que destacan las elfas del sol y especialmente Marween, reconocible por ser la pelirroja. Ellas acompañarán a la princesa Surah en una odisea que les llevará más allá de las montañas del Dragón, habiéndose de enfrentar a la malvada Ophira y su cuervo, así como a Nuray, hermanastra de la princesa Surah.
La aventura se inicia con el descubrimiento de un huevo de dragón que devuelve la esperanza a Bayala, ya que desde la extinción de los dragones el reino había entrado en decadencia. Cuando nace el pequeño dragón Nugur todo empieza a cambiar, y solo con su aliento es capaz de devolver la vida a la marchitada flora del lugar. En dicho nacimiento se encuentra la llave para recuperar la magia perdida, y el siguiente paso será partir en busca de los padres de Nugur, para que el equilibrio se restablezca de nuevo.
El diseño visual recuerda mucho estéticamente a “Avatar” (2009) de James Cameron, solo que utilizando más los verdes.

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