Raimundo Fitero
DE REOJO

Varados

Deben estar los generales de Vox desplegando los mapas de su guerra interminable porque han cantado el gordo dos emigrantes y ha tocado de manera muy abundante por Catalunya. Superado otro año el primer día del invierno sin novedad en la cuenta corriente, nos queda la aventura del saber. O del entender. O el de descifrar. ERC ha celebrado su congreso y parece que todo va viento en popa, que están dispuestos a que el día de la epifanía se pueda tener gobierno en el Reino de España y que todo se andará. Por eso los generales que obtuvieron acta de diputado con Vox y que fueron altos cargos militares con el PSOE, hablan con palabras mayores sobre esta posibilidad. Y estos señores tan bien afeitados saben dónde están los sables y los cuartos de banderas. Y no parece que entiendan de manera muy nítida lo que significa la democracia y la pluralidad. 

Ahora viene los atascos ideológicos, los atascos intestinales y los atascos ferroviarios. Parece que sea una broma, pero una avería en el AVE a su paso por Madrid creó un caos de muchas horas en diversos puntos de la red. Esta costumbre tan antigua de hacer comunicaciones radiales provoca estas neurosis. Ha habido fuertes vientos, pero que caiga una catenaria es negligencia y nos coloca ante el terror por falta de mantenimiento. Pasar los viajeros de todas las edades que ocupaban todos los asientos cuatro horas varados, sin luz ni recursos básicos, en una vía cercada por vallas, sin posibilidad de salir andando ni que nadie te rescate, es tema de una serie de televisión de esas que dicen que son tan buenas y que nacen como las setas. Pero es asunto para entender que nada es lo que parece.

Que los villancicos nos arrullen, que la tarjeta de crédito no chille, que la misericordia nos prevenga de subidas de glucosa, y que los cuñados vengan peinados.