Iñaki ZARATIEGI
DONOSTIA
Elkarrizketa
JUAN MARI BELTRAN
MÚSICO

Canciones de oleaje y salitre por la costa de Euskal Herria

El veterano musicólogo e intérprete, que ha grabado múltiples músicas de raíz tradicional, dirige su interés a las canciones marineras en su nueva obra «Kostaldeko soinuak». Una rica singladura, instrumental y vocal, desde Baiona hasta Portugalete, con aires y melodías que narran historias vividas y cantadas por las gentes de mar. Se presenta hoy en la sala club del donostiarra Teatro Victoria Eugenia.

El especialista mayor del folk euskaldun, el entusiasta músico Juan Mari Beltrán Argiñena (Donostia, 1947) comenzó tocando el clarinete en la banda de Etxarri-Aranatz y ha ido dominando un amplio registro instrumental: txalaparta, alboka, dulzaina, txistu, gaita… Participó en el influyente colectivo Argia, colaboró con el llamado Grupo de Música Contemporánea y creó sucesivamente los grupos Sustraiak, Azala y Txanbela. Es profesor de la Escuela de Música de Hernani y fue el fundador en 2002 del museo oiartzuarra Herri Musikaren Txokoa. Grabó un par de obras renovadoras con el acordeonista Joxan Goikoetxea y ha ido acumulando discos propios: “Arditurri”, “Orhiko xoria”, “Hots-larretan”. Es autor del voluminoso estudio “Txalaparta” en formato de libro y CD-DVD.

Recuerda Juan Mari que nació en Donostia a donde su madre viajó para el parto mientras el padre faenaba en Terranova. Enseguida se trasladarían a Etxarri para volver años después a la capital guipuzcoana. Así que parece portar en su genética el amor por las músicas marineras que suenan en su nueva propuesta “Kostaldeko soinuak”.

El disco ha sido editado por el sello donostiarra NO-CD y será presentado hoy mismo, a las 20.00 horas, en la donostiarra Sala Club Victoria Eugenia. Acompañarán al multi instrumentista Beltran los músicos que han trabajado en la obra: Errege Belda (con el acordeón), Aitor Gabilondo (voz principal) y Ander Barrenetxea (percusiones y voz). Más las colaboraciones de Ixiar Jauregi a la voz, la guitarra de Javier Ignacio Larrayoz y Carlos Irigoien a la bandurria.

Explica Beltran que “Kostaldeko soinuak” nació como «un encargo que recibí a principios de la primavera de 2018, a través de Soinuenea, nuestro museo de la música de Oiartzun, por parte de los organizadores del Itsas Festibala que se celebró en Pasaia del 17 al 21 de mayo. Me solicitaban preparar un concierto que estuviera relacionado con la cultura musical de la costa vasca. Ese fue el inicio de este proyecto de canciones, músicas y sonidos de la costa vasca».

Azkue y Aita Donostia

El proceso de recopilación de cantos marinos se fundamentó principalmente en las obras del Cancionero Popular Vasco, publicado a principios del siglo XX por Resurrección María de Azkue, y del Cancionero Vasco de Aita Donostia. «Esos dos cancioneros son los principales fondos del cancionero general vasco y la mayoría de los temas del repertorio seleccionado han sido tomados de estas dos colecciones. Pero hay temas de otras colecciones y de nuestro trabajo de campo», manifiesta.

La presencia mayor de temas cantados se equilibra con piezas instrumentales como “Pasaiako batelarien zortzikoa”, la baionatarra “Kaskarote dantza”, “Lekeitioko Kaixarranka” o “Mariñelen polka”. Según Juan Mari, «los temas instrumentales son una parte importante en todos los cancioneros que se han publicado desde el siglo XIX. En la mayoría de los casos pertenecen al repertorio de danzas».

Hay también canciones más recientes o de cosecha propia como “Partida tristea Ternuarat (1798)”, melodía creada por Juan Mari Beltran para los versos del siglo XVIII, que interpretó el grupo Oskorri. «No es la primera vez que se musicalizan estos versos antiguos que nos han llegado sin su melodía. Se trata de una narración contada en 53 poemas, agrupados en tres capítulos, el viaje y las historias de los marineros vascos a Terranova: la salida (“Partida tristea Ternuarat”), el viaje (“Itsasoko perillak”) y la estancia en aquellas tierras (“Ternuako penak”). Para esta versión hemos tomado nueve de los veinte versos de la primera parte».

Los vascos de Colón

El disco se ha diseñado como un viaje por toda la línea costera vasca, desde Baiona a Portugalete. Sorprende quizás a los profanos la abundancia de material musical de la costa Norte, con un tamaño geográfico mucho más reducido de la del Sur. Beltran ha subrayado la importancia pesquera de Baiona e incluso Biarritz (particularmente en la captura de la ballena). «Creo que en este aspecto el repertorio del disco ha quedado bastante equitativo. De los 16 temas, 5 son de Lapurdi, 4 de Gipuzkoa y 4 de Bizkaia y tenemos 3 temas sin localización concreta. Pero esta proporción no es representativa del volumen del repertorio de cada comarca ya que esto ha dependido de los criterios de selección tanto musical como temática», comenta Beltran.

Los motivos cantados reflejan la vida y andanzas marineras: partidas de los barcos, vida de los marineros y sus familias, la pesca de ballenas, el hambre que se pasaba en la mar, las tormentas, las tragedias, sucesos de pueblos marineros, la emigración, los temores de los marineros que iban a Terranova y muchas otras historias de la vida tradicional de la costa de Euskal Herria.

La curiosidad mayor de la colección podría ser la canción que hace una narración sui géneris de la vida de Cristóbal Colón. El musicólogo guipuzcoano comenta que «en el tema “Kristobal Colon” el narrador de la historia es el timonel que guió al marinero genovés hasta el continente americano. Son muchos los historiadores que hablan de la tripulación vasca que acompañó a Colon Y a que, como se comenta en la canción, en aquellos tiempos ellos ya cruzaban el océano para la pesca del bacalao y de las ballenas».

Recuperan la trágica balada “Brodazalearen kantorea” que cuenta la historia de una joven secuestrada y suicidada en un barco y que es una de las canciones euskaldunes relacionas con el mar que más versiones ha conocido. O el popular himno ipartarra “Jeiki, jeiki, etchenkuak” que Sabino Arana metamorfoseó en su día en el patriótico “Jeiki, jeiki, euskotarrak”. Hay alguna anécdota lingüística como el título de la canción ballenera “Milla zortzireun da cincuenta y cuatruan”. Se revisa también la popular “Boga, boga”, pero en una particular versión lekeitioarra bajo el título de “Barkora, mariñelak”.

Gaita de odre

En los cancioneros estudiados para la grabación hay temas a dúo o coro, de grupo o cuadrilla como la composición “Pasaiako herritik” (aire tradicional popularizados por Mikel Laboa) tiene un tratamiento de participación en coro en plan broma muy festiva. Beltran recuerda que «esta versión de solo y coro para cantar en cuadrilla es fruto de nuestro trabajo de campo y la recogimos a Imanol Goikoetxea, de Pasai Donibane. Aquí aparece con otra música y alguna variante en el texto si la comparamos con la conocida versión de Laboa», explica.

El instrumento musical que la modernidad ha ligado más al mar es seguramente el acordeón. Pero Beltran y colaboradores hacen particular hincapié en instrumentos muy marinos como la gaita, presentes en el cancionero euskaldun antes de que se inventara el instrumento de fuelle. «Teniendo en cuenta el uso documentado del xirolarrua (gaita de odre) por todo el territorio vasco, vemos que este instrumentos musical tiene, desde la catedral de Baiona a la parroquia de Lekeitio, una presencia importante en la iconografía de la costa vasca que nos indica la importante presencia que tuvo en la costa vasca».

Continúa Juan Mari Beltran trabajando en grupo y ha recuperado la voz de Aitor Gabilondo. «Cada proyecto tiene un proceso de formación del grupo que lo ha de llevar adelante. En este caso, yo realicé primero una recopilación de material musical relacionado con la cultura marinera y una primera selección. Seguidamente preparamos los arreglos musicales y comenzamos a trabajar en grupo todos los temas seleccionados, su instrumentación, su estructura, armonía… Después se realizó la segunda y definitiva selección para el concierto de Itsas Festibala».

Con el proyecto ya maduro, su oficina promocional Syntorama les propuso elaborar un disco. Recuerda Beltran que «creí que para un trabajo así era interesante ampliar el grupo de trío a cuarteto. Así es como se incorporó Aitor Gabilondo y participó con todo el grupo en la preparación del disco. Ha sido una labor general grupal, compartiendo criterios y decisiones en todo lo relacionado con el montaje de los temas, tanto en lo vocal como en lo instrumental. Aitor es la voz principal junto con Ander Barrenetxea. La parte instrumental la llevamos entre Errege Belda con el acordeón, Ander Barrenetxea con las percusiones y yo con los vientos y los instrumentos tradicionales. Para la grabación del disco hemos contado con colaboraciones en el canto de Ixiar Jauregi y en la parte instrumental J.I. Larrayoz “Larri”, con la guitarra, y Carlos Irigoien con el laúd y la bandurria».