GARA
BERLÍN

El incendio en un zoo alemán reaviva el debate sobre la pirotecnia

Un incendio en un zoo en Alemania provocado presuntamente por farolillos volantes y que causó la muerte de decenas de monos, relanzó el debate sobre el uso de petardos y fuegos artificiales.

«Es el peor día en la historia del Zoo de Krefeld», reconoció su director, Wolfgang Dressen, en declaraciones a la prensa. El incidente es «una tragedia inconcebible», lamentó en su página de Facebook, admitiendo que sus «peores temores se han hecho realidad». Al menos 30 monos perecieron, según la Policía local.

Poco después de medianoche, un incendio destruyó el recinto de los simios, donde había, entre otras especies, orangutanes, titíes y chimpancés.

Los bomberos pudieron impedir que el fuego se propagara a otras partes del parque que sufrió daños que ascienden a varios millones de euros.

Según los primeros elementos de la investigación, el incendio habría sido provocado por farolillos chinos volantes, prohibidos en la región desde 2009. Tres de estos farolillos, con algunos mensajes escritos, fueron descubiertos entre los escombros de la jaula de los monos. Los policías, que investigan «un incendio criminal por negligencia», esperan determinar su procedencia analizando las condiciones atmosféricas y las condiciones del viento.

La asociación alemana de protección de los animales pidió rápidamente la anulación de los fuegos artificiales en las inmediaciones de los zoos, granjas y perreras.

El Zoo de Krefeld recibe unos 400.000 visitantes cada año. En el recinto hay también elefantes, leopardos y rinocerontes, hasta un total de unos 1.000 animales. La casa de simios abrió sus puertas en 1975.