Joseba ITURRIA
MUNDIAL DE CICLOCROSS

Paula Suárez, a disfrutar del objetivo cumplido

Se estrena en un Mundial tras sumar seis victorias en el calendario vasco pese a priorizar el de la Española.

Paula Suárez (Gasteiz, 1998) cumplirá mañana el objetivo marcado para este invierno con su participación en la prueba sub’23 del Mundial de ciclocross que se disputa este fin de semana en Dübendorf (Suiza).

La alavesa del Laboral Kutxa recuerda a GARA que «un día estaba entrenándome con una de mi equipo y le dije de broma a ver si este año iba al Mundial. Con la tontería lo pensé en frío, no lo vi tan inalcanzable y me lo propuse como reto. Hasta ahora había priorizado siempre la carretera, pero nunca me lo he tomado tan en serio como esta temporada el ciclocross. Acabé en un buena forma la carretera, decidí aprovecharla y me marqué el objetivo del Mundial».

Es una ciclista en progresión: «El año pasado ya pegué un salto sin buscarlo, sin plantearme nada, y éste mi idea era mejorar y ver hasta donde podía llegar. Nos planteamos seriamente los entrenamientos y no me esperaba andar tan bien». Ha sido la mejor vasca con seis victorias en Arbulu, Garai, Aiara, Iruñea, el campeonato de Euskadi de Lezama y Ormaiztegi pese a que ha priorizado progresar y ganarse una plaza en el Mundial.

«Para entrar en la selección tenía que correr la Copa de España y alguna prueba puntuable para el ranking de la Española en la que te encuentras con el máximo nivel que hay aquí y para tener referencias de por donde tienes que andar. Al final del año haces cuentas y eres consciente del dinero que te cuesta, pero es una inversión. Tengo la suerte de que cuento con la ayuda de mis padres y me lo puedo permitir. Saben que disfruto con esto y que si quiero algo voy a trabajar para ello y cuento con ese apoyo. Si no, sería difícil. También he contado con la ayuda de Laboral Kutxa, Orbea, la Fundación, que se ha notado mucho este año, y de la Federación Vasca, que nos llevan a correr fuera para coger el nivel que necesitas para estar en el campeonato de España lo más adelante posible», agradece.

A pesar de sus victorias en el calendario vasco y de ser sexta, tercera sub’23, de la Copa de España, no tenía asegurada su presencia en el Mundial: «Al no saber cuanta gente iban a llevar tenía un poco de incertidumbre. No sabes si iban llevar dos, tres o cuatro. Sí que tenía dudas, pero también esperanzas».

La victoria más especial

De sus victorias destaca el campeonato de Euskadi: «Nunca le había ganado hasta este año a Olatz Odriozola. La semana anterior en Aiara la pude ganar y me hizo mucha ilusión, pero ganarla en un campeonato de Euskadi me supo mejor porque además fue una victoria peleada y es bonito ponerte la txapela».

Para preparar el Mundial debutó con un 57º puesto en la Copa del Mundo de Nommay: «Era la primera en el extranjero y fue muy dura. Hay mucho más nivel y te llevan con el gancho todas las vueltas. Acabé contenta sin ser doblada, di todo lo que tenía y disfruté un montón».

De cara a mañana «espero que no llueva mucho, pero parece que va a haber barro. Aún así voy a disfrutar como nunca. Esté como esté, saldré, lo pasaré bien y lo haré lo mejor que pueda. No me marco ningún objetivo porque siendo realista es muy difícil lograr algo allí. Con pasármelo bien me vuelvo a casa muy contenta. Es un premio para mí y para los que me han apoyado, mis padres y mi pareja. Vamos a ir todos. Estar allí y vivir la experiencia es lo mejor para acabar la temporada».

Seguirá en el Laboral Kutxa, donde está contenta, y de cara al futuro, «me guió por calentadas. Si se me pasa por la cabeza algo que vea factible y me motive iré a por ello en la carretera. Volver al Mundial de ciclocross también es un objetivo, pero ahora quiero una desconexión de la bicicleta para cogerla con ganas y plantearme otros objetivos. Lo hago por gusto porque no puedo estar quieta y me gustan las dos modalidades. Este año al ciclocross le he visto más puntos positivos, me gusta el ambiente y la gente, pero la carretera me llama mucho y seguiré compaginando las dos. No sé a qué nivel. Intentaré hacerlo lo mejor posible, sin objetivos claros».