Distopía
Son momentos totalmente extraños y pudiera parecer que entramos en esos relatos o películas distópicas en las que ya solo faltarían los zombis. El zombi presidencial USA parece que va dando su brazo a torcer en su desinterés hacia el ‘virus extranjero’ y es que muchos de sus conciudadanos empiezan a actuar por su cuenta. Revistas y webs de montaña yanquis llaman a la concienciación de la gente de montaña en cuanto al aislamiento y comportamiento cívico, ilustrándolo con fotos de supermercados en Colorado con baldas completamente vacías y es que parece que funcionamos igual por todos lados. Se supone, dicen, que los escaladores estamos habituados a seguir protocolos de seguridad: ¡Demostrémoslo en este caso! Llamamientos a cerrar o controlar rocódromos (según dicen en alguna página web ligeramente algo menos contaminantes que los WC) después de que cuatro casos de COVID-19 en Singapur han sido asociados a dichas instalaciones. El Himalaya cerrado a las expediciones (y treks). La empresa trentina italiana de ropa y calzado Outdoor, La Sportiva, detiene su producción en Italia para proteger a sus operarios y declara: «Unidos, incluso divididos, escalaremos esta cumbre». Los miembros del grupo de Socorro Alpino Italiano hacen llamamiento a no acudir o minimizar las actividades de montaña ante su impotencia en posibles rescates o emergencias médicas cuando sus miembros están ahora a lo que están y los centros médicos no dan más de sí. Territorio inexplorado.

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