2020/03/28

Igor FERNANDEZ
Sicólogo
Mayores antes de tiempo

Se pueden enviar las preguntas al correo aholkuak@naiz.eus o como audio al número de Whatsapp 644 63 29 94.

Somos una familia de cuatro miembros: ama, aita y dos hijas de 13 y 15 años. En principio estamos llevando lo que va de cuarentena bastante bien. Estamos activos, dentro de lo que cabe, y las niñas se están portando genial y con una madurez seguramente impropia de su edad adolescente. Pero nos preocupa que a medio-largo plazo no lo lleven tan bien. Ama y aita empezamos a agobiarnos de tanto encierro y nos preocupa que esa angustia se la podamos contagiar a nuestras hijas. Es decir, que ellas empiecen a agobiarse al ver que nosotros, sus referentes a corto plazo (y ahora, únicos) tenemos altibajos. ¿Cuál es la mejor manera de gestionar esta situación?

(Xabier, Gasteiz).

Es bueno mantener en mente que esto es una situación cambiante, y que lo que va siendo útil en un momento, habrá que ir ajustándolo. Me alegro de que vuestras hijas puedan participar de la situación, responsabilizándose de su parte; también es una prueba para ellas. Quizá no se trate tanto de evitar que ellas noten la angustia, de ocultársela, sino de poder hablar de ello. Si bien, si os sentís muy superados, es mejor que lo tratéis entre los adultos, que forméis un núcleo de pareja fuerte para luego apoyarlas a ellas entre ambos.

Ya que ellas parecen ser conscientes de las exigencias de este momento, quizá merezca la pena dedicar un rato cada ciertos días para juntarse entre todas y charlar de cómo lo estáis llevando, dejando que cada una hable, sin otras tareas que distraigan. Y en ese rato quizá vosotros, como pareja de padres, podáis plantear vuestro deseo –más que vuestra preocupación– de que esta situación no les pese demasiado y que, si es así, pueden decíroslo y vais a estar ahí para ellas. En este momento no son necesarias las niñas buenas, sino las adolescentes que pueden ya pensar y sentir sobre todo esto. Tendrán sus propias ideas que compartir, así que, escuchad y dejadles claro que las vais a apoyar en lo que necesiten, que seguís siendo aita y ama. Ellas crecerán en esta situación y es importante que se sientan capaces con vuestro apoyo.