Elkarrizketa
IGOR URBIETA
LANDARE TABERNA (ORERETA)

«Estamos viendo que la gente no está motivada ni con ganas de fiesta»

El sector de la hostelería está sufriendo especialmente las consecuencias de la actual crisis. ¿Cómo están afrontando esta complicada situación?

A decir verdad, las primeras tres semanas posteriores al confinamiento y a la reapertura del bar fueron bastante buenas. Mucha gente se animó a acudir al bar, y teníamos esperanzas de poder, de alguna manera, continuar hacia adelante. En el último mes, en cambio, hemos notado que la gente ha vuelto a sentir miedo y que, en muchos casos, no se atreve a salir a tomar algo. En ese sentido, el panorama futuro no es nada esperanzador.

El no disponer de terraza es un verdadero inconveniente. ¿El ayuntamiento de Orereta os ha ofrecido algún tipo de alternativa para solventar ese problema?

Tenemos que admitir que el Ayuntamiento ha hecho todo lo posible para echarnos una mano. Nos han ofrecido una ayuda económica que nos ha aliviado de estar en una situación aún peor, y la verdad es que es de agradecer. En lo que se refiere a la terraza, no nos ha podido ayudar demasiado, pues el espacio exterior del bar es limitado. Lo que sí es cierto es que disponer de una terraza, y más si cabe en verano, es un verdadero incentivo para cualquier hostelero.

Durante esta semana se deberían haber celebrado las fiestas de las Madalenak en Orereta. ¿Cómo están transcurriendo estos días sin actos festivos?

De manera muy diferente a lo habitual. Los establecimientos hosteleros han tenido fijado un horario limitado, y además, la presencia y vigilancia policial está siendo considerable. Por otra parte, estamos observando que la gente no está motivada ni con ganas de fiesta, aunque algunas cuadrillas han decidido hacer comidas en varias sociedades gastronómicas. Pero por lo demás, se ve poco movimiento en el pueblo. Tendremos que esperar al próximo año para poder disfrutar de las fiestas del pueblo.