Recital de Natasha Tchitch y Marta Zabaleta en el Museo San Telmo
Violista de origen ruso, Natasha Tchitch recibió su formación musical en Moscú, en el Conservatorio Tchaikovsky, y posterioremente en Madrid, en la Escuela Reina Sofía. Desde entonces, se ha convertido en una de las violistas más activas del Estado español, actuando en festivales como los de Gran Canarias, Santander, Verbier, Nápoles y Monpellier. Es, además, profesora del departamento de viola de Musikene, el Centro Superior de Música de Euskal Herria.

El claustro del Museo San Telmo ha sido el refugio en el que la Quincena Musical se ha cobijado durante este verano excepcional: un espacio seguro al estar al aire libre y a salvo de la lluvia, y con una acústica más que aceptable para conciertos de pequeño formato. El claustro ha acogido los ciclos de música antigua y contemporánea, y esta tarde verá también la clausura del ciclo de música de cámara con el recital que protagonizarán Natasha Tchitch y Marta Zabaleta, a la viola y el piano, respectivamente.
La viola no es un instrumento que se prodigue mucho como solista, al menos en comparación con sus hermanos, el violín y el violonchelo. “«No creo que se pueda considerar a la viola un instrumento menos conocido, pero sí reconozco que aún hoy seguimos ‘luchando’ para que obtenga más protagonismo como instrumento solista», afirma Natasha Tchitch. «Por eso, me alegro de que la Quincena haya querido valorar la diversidad entre los músicos y apostar por este recital».
Esta violista rusa estudió en el famoso Conservatorio Tchaikovsky de Moscú, «bajo la antigua tradición de excelencia que tiene la formación musical en Rusia, que comienza a edad muy temprana». En 1998, siendo aún muy joven, llegó al Estado español para tocar en la Sinfónica de Galicia, y desde entonces se ha hecho un hueco en la vida musical española. «Me sentí muy inspirada por el ambiente musical de aquel momento y nunca me sentí fuera de lugar», afirma la violista rusa. «Y he tenido la suerte de encontrarme con excelentes músicos españoles con los que he compartido camino desde que vivo aquí».
Programa heterogéneo
Uno de esos músicos es Marta Zabaleta, que es compañera de Tchitch en Musikene, donde ambas imparten clase desde hace más de 10 años. Han preparado juntas un programa muy variado, que se abre con un “Scherzo” de Brahms que «dará un gran impulso al recital nada más comenzar», y que finalizará con una de las obras favoritas de Tchitch, la “Sonata para violín” de Cesar Franck en su arreglo para viola y piano. «Pienso que es una obra que tiene la capacidad de ser interpretada de nuevo eternamente, y como Marta Zabaleta ya tenía experiencia tocándola tanto con el violín como con el violonchelo, quiero creer que el compositor no se enfadaría por mi idea de hacerlo ahora con la viola», confiesa. Entremedio habrá espacio también para el descubrimiento, con una obra de Rosa García Ascot, una compositora del siglo XX que para Tchitch «quizá fue demasiado tímida para promocionar sus propias composiciones, pero ahora sus creaciones bellas e inspiradas están llegando hasta nosotros y son fantásticas». También interpretarán dos creaciones contemporáneas de Arvo Pärt y Philippe Hersant, «muy espirituales».

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