Aritz INTXUSTA
IRUÑEA

Confirman la pena a «La Manada» por abusos en Pozoblanco (Córdoba)

La Audiencia Provincial de Córdoba eleva la indemnización a la víctima de abusos en Pozoblanco a manos de cuatro de los violadores de “La Manada” hasta los 25.000 euros y mantiene las penas de entre dos y cuatro años. Todos los condenados están ya cumpliendo condena.

La Audiencia Provincial de Córdoba confirmó ayer las penas de cárcel para varios de los violadores del grupo conocido como “La Manada” por unos hechos sucedidos dos meses antes en Pozoblanco. Alfonso Jesús Cabezuelo (el militar), Antonio Manuel Guerrero (el guarda civil) y Jesús Escudero deberán cumplir dos años y diez meses de cárcel y la pena para José Ángel Prenda se eleva hasta los cuatro años y seis meses por ser el que grabó y difundió los vídeos. Todos ellos ya se encuentran en prisión cumpliendo pena por la violación grupal de los sanfermines.

En lo único que se modificó la sentencia fue para aumentar la cuantía de indemnización a la víctima, que pasa de 13.500 euros a 25.000, al valorarse que sí hubo daño moral.

El origen del caso de Pozoblanco está en unos de los móviles que fueron incautados por la Policía Foral en Iruñea, donde se encontraron dos vídeos en los que cuatro de los detenidos abusaban de una joven inconsciente dentro de un vehículo en marcha. Los agentes de Policía Foral localizaron a la joven de las imágenes y le mostraron lo que había sucedido mientras no tenía uso de razón.

De lo único que se acordaba la joven es de que se subió al coche después de una noche de fiesta, ya que le habían prometido acercarla a casa. Sin embargo, a mitad de trayecto se despertó y Cabezuelo le quiso forzar a hacerle una felación, cosa a la que ella se negó y la reacción del condenado fue darle una bofetada, insultarla y dejarla tirada a medio camino de su casa.

La aparición de esta grabación sobre los sucesos de Pozoblanco tuvo un notable impacto en la reacción social que despertó la violación de Iruñea, si bien no llegó a emplearse como prueba durante el juicio. Las acusaciones no quisieron hacer uso de él, dado que luego hubiera sido un punto flaco en la sentencia en caso de que se invocara al Protocolo de Estambul en una posterior apelación.

En cualquier caso, el vídeo reflejaba muy a las claras el desprecio que los condenados mantenían hacia las mujeres, un machismo sin medida que cuadraba con el testimonio acusador de la joven que relataba haber sido violada en sanfermines de 2016. Su descubrimiento fue de enorme importancia durante los primeros meses, dado que la defensa de los condenados siempre buscó abrir un frente mediático sembrando dudas sobre la integridad de la víctima.

 

Los vídeos que dan origen al nombre del grupo de violadores

Las grabaciones que dieron pie a la investigación en Pozoblanco fueron remitidas a dos grupos de Whatsapp donde los condenados se jactaban de lo que habían hecho. Uno de los grupos se llamaba “El Peligro” y el otro, “La Manada”. Los vídeos, realizados por Prenda, se volcaron a estos grupos, donde recibieron mensajes de aprobación y mofándose de la víctima. Asimismo, en una de las grabaciones se escucha: «Esto es Pozoblanco y esto es ‘La Manada’». Al poco tiempo, esta denominación acabó ganando fuerza en los medios hasta acabar siendo de uso común.

Algunos de los integrantes de estos grupos de Whatsapp que lanzaron mensajes obscenos y de aprobación de lo que allí se veía fueron citados a declarar durante la vista, pero todos ellos aseguraron no recordar nada.