Raimundo Fitero
DE REOJO

Incongruencia

Sin apoyo de la ciencia, la incongruencia, que rima con paciencia, asoma por todas las puertas y ventanas. Leo un titular de un periódico de la brigada ultra que dice, “Así es la exclusiva villa secreta donde se refugia el rey emérito Juan Carlos en Abu Dabi: todos los detalles”. Los secretos del emérito al descubierto. Mentira. Incongruente titular. La vida actual. El no-periodismo actual, militante, corrupto. Cualquier titular sobre las algaradas en Madrid o Barcelona vienen cargada de la misma contaminación. Cuesta opinar, pero cuando veo que han roto cristaleras del Palau de la Música catalana en Barcelona, pienso inmediatamente en piolines. Y cuando aseguran con ese cuajo del imbécil con ordenador que aseguran que hay delincuentes comunes en las manifestaciones, vuelvo a pensar en los piolines.

Son mis incongruencias más masticables, ya que asistí a un episodio televisivo muy difícil de entender. Jordi Évole presentando su documental con Pau Donés en “El Intermedio” de un Wyoming que estaba en un tono magnífico de ocurrencias y chistes inteligentes, con Évole riéndose de manera continúa y de repente, el periodista catalán, se derrumba sobre la mesa, como si se durmiera. El doctor Monzón (Wyoming) intenta seguir con el mismo tono, van a publicidad y después nos explica Évole que sufre una enfermedad, de nombre cataplexia, que le lleva a esas situaciones cuando se ríe. Imágenes en directo que nos dejan con la respiración entrecortada.

Como nos la deja las previsiones del magnate filantrópico Bill Gates que insiste en su alerta sobre la pandemia gorda que se avecina, la definitiva que nos está dando avisos: el cambio climático. Y parece bastante congruente su posición ante los hechos de Texas o Grecia, con unas nevadas descomunales. Y sus consecuencias devastadoras.